Cristianos libres por el Cristo del Sermón de la Montaña
Información Nº 1
Dios no vive en iglesias de piedra
Por esto salga usted de ella, usted no está sólo
"Si no usan sus ojos para ver, los necesitarán para llorar" (Jean Paul Sartre)
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Preámbulo
¿Dónde vive Dios?
Desde la
"secta"
católica hacia la brutal iglesia del poder
Las iglesias no son casas de Dios
Oraciones del corazón y no
sacramentos
El frío horro de la suntuosidad
¡Salid de ella,
pueblo mío!
De la
involuntaria cristianización hacia la libertad
El viento que canta
Dios está en nosotros
La
alimentación de los sacerdotes
¿Dios creador
o Dios eclesial?
Preambulo
¿Debo hacerlo o no, salirme de la iglesia – si o no? ¿Qué es lo que realmente quería Jesús? Él no quería un estado enredado con iglesias. Él ni siquiera quería una iglesia hecha de piedra con pastores, sacerdotes, púlpitos, dogmas, altares y ceremonias. Y tampoco la enseñanza eclesial concuerda con Jesús, y su sangrienta historia es lo contrario de lo que Jesús quería.
Entonces, para aquel, que quiere darle la espalda a la iglesia, pero quiere seguir fiel a Dios, respectivamente, Jesús, vale: "¡Dios si, iglesia no, con esto usted no esta solo!" Ya en la Biblia, en las revelaciones de Juan dice: "Salid de ella, pueblo mío" (18, 4) – se refiere a la salida de la "prostituta de Babilonia", según la interpretación de muchos conocedores de la Biblia, es un símbolo para la iglesia. Con los impuestos* que usted ahorra, puede hacer mucho bien, a gusto suyo – y justamente aquello que usted considera como con sentido. Su dinero entonces ya no fluye a la gran hoya de la iglesia, en la cual muchos meten la mano, a quienes usted no quiere apoyar.
* Impuesto a favor de las dos grandes iglesias, que se paga en Alemania y Austria
Usted no necesita una bendición eclesial para su casamiento, para que un matrimonio que funcione y tampoco un sacramento de unción, para su salvación en el momento de su muerte. La enseñanza de la eterna condena no es de Jesús, si no un engaño de las iglesias, para atemorizar a usted (ver http://www.theologe.de/no_condena-eterna.htm). También usted ahora puede terminar ahora con esto. Tampoco hay cuidado con el entierro: Mientras tanto uno recibe una ceremonia de despedida del instituto funerario (Más información en www.festliche-trauung.de y www.wuerdige-bestattung.de [Aún no disponible en español]). Y si usted ya no bautiza más a sus hijos, les dispensa un muy buen servicio. Pues usted les respeta su libertad. Y usted hace lo que Jesús quería: "Primero enseñad y Lugo bautizad". Una vez que los niños fueron recibieron enseñanza, entonces ellos mismos pueden decidir, si se quieren dejar bautizar eclesiásticamente o no. La iglesia ha cambiado este mandamiento de Jesús, como otros tantos, en lo contrario y enseña: "Primero bautizad y hacedlos miembros de la iglesia, y luego enseñad".
¿Aún no está convencido? ¿O le gustaría saber más sobre los trasfondos o las consecuencias de una desafiliación? ¿O como la iglesia ha obtenido el poder sobre todo el occidente? ¿O se pregunta usted: Si Jesús no quería una iglesia, que es lo que quería entonces?
Entonces siga leyendo.
¿Dónde vive Dios?Hoy d
ía en casi todas las ciudades y pueblos del occidente, hay iglesias hechas de piedra. Aquel que quiere saber más sobre los trasfondos, se puede preguntar: ¿Por qué fueron construidos en tiempos pasados y porqué aún son visitados por las personas? Porque en ellas, se dice, se pueden celebrar servicios divinos, respectivamente, misas. Pero en esto no es posible referirse a Jesús de Nazaret. Él no quiso que se construyeran iglesias de piedras, tampoco quería sacerdotes ni pastores. Los primeros cristianos se llamaban entre si, simplemente "hermanas" o "hermanos", y se reunían en salas sencillas. Ellos no necesitaban ostentosas iglesias, ya que ellos mismos eran el templo de Dios, y el espíritu de Dios "vivía" en ellos (por ejemplo Lucas 17, 21 y 1ª Corintios 3, 16). Y tampoco necesitaban "representantes de Dios", pues Dios estaba representado en cada uno de ellos, y Él siempre estaba presente, y jamás había que esperar a un sacerdote. Los cristianos prístinos tampoco se vestían de forma diferente que el resto del pueblo, y donde ellos no había superiores ni subalternos; no había separaciones entre "clérigos" y "laicos", entre sacerdotes y el pueblo. Jesús tampoco enseñó un complicado sistema de dogmas y sacramentos, si no, su mensaje fue simple, de manera que un niño lo podía entender: "El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado" (Marcos 1, 15). Lo que muchos profetas predijeron, ya se debía realizar en aquel entonces – el comienzo del reino de la paz. Jesús lo llamó "reino de Dios" y el evangelista Mateo usa la expresión "Reino celestial".Este reino de paz, primeramente debería tomar forma en el corazón de las personas, pues "el reino de Dios está en vosotros" (Lucas 17, 21). Al inicio es comparable con un grano de mostaza. "pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas" (Mateo 13, 32).
En el sermón de la montaña está resumido lo más importante de la enseñanza de Jesús, y aquel que vive según esto, en éste de a poco se erige el reino de Dios: "todas las cosas que quieran que los hombres hagan con ustedes, así también ustedes hagan con ellos" (Mateo 7, 12), así suena la regla de oro, ya que se expresa por el proverbio: "No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti", Y Jesús sigue enseñando: "Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces podrás ver bien para sacar la astilla del ojo de tu hermano" (7, 5). Y: "Amen a sus enemigos, bendigan a los que les maldicen, hagan bien a los que les aborrecen" (5, 44). Y: "No os hagáis tesoros en la tierra" (6, 19) y muchas otras cosas más. Sin embargo las iglesias sostienen al sermón de la montaña como una utopía, juntan tesoros, bendicen armas, reclaman privilegios exclusivos de parte de los estados y exponen hasta hoy en un crucifijo al cadáver de Jesús. Pero Jesús no estuvo en la Tierra para hacerse ejecutar. En víctima recién se transformó, cuando sus contemporáneos se volvieron contra él, respectivamente, lo abandonaron. Y para distraer el fracaso de las personas, la iglesia posteriormente enseña, que Dios supuestamente había necesitado esta brutal ejecución, para poder abrir el cielo a los creyentes.
Desde la "secta" católica hacia la brutal iglesia del poderMuchos se lamentaban cuando Jesús fue ejecutado, ya que antes había curada a muchas personas. Y él nos enseñó con su ejemplo, como se puede encontrar a Dios en el propio corazón, de manera que se hizo evidente, que los sacerdotes están demás. Entendible entonces porqué Jesús encontró resistencia de parte de los sacerdotes y escribas de aquel entonces.
Pero sacerdotes y escribas, después de algún tiempo volvieron a revivir en el cristianismo joven, falsificaron la enseñanza del hombre de Nazaret y transformaron al carpintero de Galilea en un nuevo sumo sacerdote (por ejemplo Epístola a los Hebreos 7-10). Y ya al comienzo del siglo 2, ya no se habla del cristianismo original, si no del "catolicismo prístino". Después de un corto tiempo de la corriente viva del cristianismo original, se había separado la "secta" católico, esta fue privilegiada, a partir del año 313, cada vez más por el estado, bajo el emperador Constantino, frente a las demás religiones. Y ya en el año 326 el emperador comienza con la persecución de los cristianos originarios que se desvían del catolicismo, como por ejemplo, los "novatianos", "marcionitas" o "montanistas", como son llamadas por los católicos. Estos nombres son conceptos de burla en apoyo a los allí responsables cristianos (por ejemplo Marcion o Montano), y la iglesia, desde entonces siempre ha comenzado una persecución ridiculizándo primero a sus posteriores víctimas. En aquel entonces, en el año 326, en la tal llamada "ley herética" se dictó, primeramente, una prohibición para reuniones públicas y privadas de estos grupos. Si alguien ahora ponía a disposición un lugar o una sala a los cristianos originarios o grupos semejantes, la casa de aquel será confiscada a favor de la iglesia católica "y sin posibilidad de una apelación y prorrogar de tiempo" o a las autoridades de impuestos estatales (Eusebio, Vida de Constantino, citado según Adolf Martin Ritter, Iglesia Antigua, Neukirchen 1977, pág. 139). En cambio el emperador fomenta, por ejemplo, la construcción de iglesias según el modelo de las basílicas greco-romanas. Hasta ahora existían basílicas para servicios estatales, autoridades, justicia, cultos imperiales, etc. Ahora a esto se agregan las basílicas de la secta estatal católica. Estas, desde el comienzo están divididas en dos ámbitos, uno para los sacerdotes y otro para el pueblo. En paralelo a esto todos los sacerdotes católicos fueron liberados de "todos los servicios estatales", hasta este momento también los sacerdotes paganos y judíos, los cuales prontamente también fueron perseguidos. También, ahora los jueces estatales, en el año 326, deben subordinarse a los juzgados obispales católicos (Codex Theodosianus 16, 2, 2 y 1, 27, 1, citado según Ritter, pág. 125). Y en el año 347 el padre de la iglesia y senador Iulius Firmicus Maternus [Julio Fírmico Materno], da el siguiente paso, que ahora correspondía, desde el punto de vista católico-romano: Él exigió de los emperadores Constantino II y Constancio la exterminación de las antiguas religiones paganas: "Estas prácticas deben ser cortados de raíz, extirpadas y detenidas, santísimo emperador …", así el católico de mayor influencia, después del obispo de Roma, en el imperio romano. Y las exigencias de Firmicus Maternus por la "exterminación", se ha mantenido como válido hasta ahora en el credo de la iglesia católica-romana (ver Neuner/Roos, La fe de la Iglesia, Nº 382) Maternus: "Dejad tostar a estos dioses por las llamas de vuestros hornos de fundición. También haced a vuestros servicios todas las dávidas del templo y llevadlos bajo vuestro control. Con la destrucción habréis hecho nuevos avances en la virtud divina … es la ley del supremo Dios, que os compromete … Deuteronomio 13, 6-11.13-19 …" [Traducción no oficial, el traductor], así el padre de la iglesia (que presumiblemente no es idéntico al Materuns, primer obispo de Colonia y Trier (Tréveris), quién habría fallecido en el año 328 y cuyos huesos se guardan como reliquia en Trier y su báculo obispal que son honrados en la cámara del tesoro de la catedral de Colonia) (K. Ziegler, I. Firmicus Maternus, De errore profanorum religionum, BT, 1908, citado según Ritter, pág. 151). Los emperadores aún están indecisos. Sin embargo Constancio ordena ahora formalmente, cumplir con la voluntad de la iglesia, pero aún las autoridades estatales vacilan con la ejecución de las órdenes de exterminación. Esto recién cambia con el emperador Teodosio en el año 380, quién eleva ahora la secta católica-romana al estatus de única religión estatal y cuyo manifiesto llega a ser la Biblia latina revisada por el padre de la iglesia Jerónimo (llamada hasta hoy "Vulgata" ver El Teólogo Nº 14). En sus reuniones los católicos mientras tanto habían adaptado las ceremonias, que eran usuales en los antiguos templos judíos, respectivamente, en el presente los cultos paganos, antes de que fueron "exterminados" por el nuevo catolicismo estatal. Detrás de barreras, que no pueden ser traspasados por el pueblo, celebran ahora los sacerdotes católicos. Y allí donde había gobernado el emperador, rige el obispo de Roma. Y su trono obispal no raras veces es colocado sobre la cripta con los huesos de su antecesor.
Nada de esto quiso Jesús, y esto se ha desenvuelto, hace tiempo, en lo contrario de su mensaje. Bajo la nueva dictadura católica-romana, ordenada por un estado, ya no sólo sufren las personas, también los animales, apreciados por Jesús y los antiguos filósofos griegos y romanos, ahora declarados sin alma, y que son expuestos sin protección a la brutalidad humana (ver El Teólogo Nº 7, capítulo 4). Sin embargo, quién señala las contradicciones con el cristianismo original o aquel que quiere seguir con su antiguo credo pagano, pronto arriesgará su vida. Pues a partir del año 380, cuando el emperador Teodosio I declara al culto idólatra católico-romano como única religión estatal, rige al mismo tiempo la pena de muerte para todos los no católicos, y en especial para aquellos que no querían creer en la construida enseñanza de la "trinidad", en el concilio de Nicea, en el año 325. En la nueva ley estatal, para el imperio romano se puede leer a partir de ahora: "Todos los pueblos … ben …, según la doctrina apostólica y enseñanza evangélica creer en la divinidad única del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo bajo el concepto de igual majestad y de la piadosa Trinidad. Ordenamos que tengan el nombre de cristianos católicos quienes sigan esta norma, mientras que los demás los juzgamos dementes y locos y sobre los que pesará la infamia de la herejía. Sus lugares de reunión no recibirán el nombre de iglesias y serán objeto, primero de la venganza divina, y después serán castigados por nuestra propia iniciativa que adoptaremos siguiendo la voluntad celestial." (Fuente: Historia de la Iglesia - Edad Antigua)
Las iglesias no son casas de DiosTodo esto es la tradición en el occidente cristiano eclesial y del emperador guerrero Constantino, a propósito, éste también mandó a ejecutar a su esposa Fausta y a su hijo Crispus, más tarde por sus méritos para con la iglesia, es canonizado. Y el emperador Teodosio I recibe de parte de la iglesia el apodo "el grande". En esta parte, una pregunta aparte: ¿Usted también lo ve así? ¿Y quiere seguir participando y perteneciendo con estas tradiciones?
La iglesia recalca, para cada ocasión siempre su tradición, que es legada de una generación a la otra. Pero cada vez más en las personas se mueve una desconfianza sublimal frente a estas tradiciones. Y muchos se llegan a sentir incómodos, cuando ponen su pié en una iglesia.
Y Jesús de Nazaret incluso dijo: "Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza" (Lucas 9, 58). Esto también significa, para él y sus sucesores, no existe un lugar fijo en la Tierra, que preferirían como "patria" a todos los lugares. Dios se encuentra allí donde "dos o tres se reúnen" en su nombre y en su espíritu. Y hay que hablar con él en "tú cuarto", respectivamente, en la "pequeña cámara" del propio corazón (Mateo 6, 6). Si Jesús hubiera querido iglesias hechas de piedra, sólo debió haberlo dicho, y una declaración como esta, la iglesia de seguro no la habría ocultado o falsificado.
Si yo puedo hablar con Dios en mi propio corazón, ¿que son entonces los edificios eclesiales? Por lo menos no son casas en las cuales vive Dios. En tiempos de Jesús tampoco existieron, sin que algo esencial haya faltado: En esta parte los hombres de las iglesias responden regularmente, Jesús había considerado y usado a los templos y sinagogas de los judíos, absolutamente como casas de Dios oficiales, y la iglesia posteriormente habría construido casas de piedra similares. En realidad, para esto se tuercen algunas partes de la Biblia en este sentido y se ignoran los aciertos. Así, por ejemplo, Jesús de Nazaret habría declamado lecturas bíblicas, o el habría dicho como doce añero, "¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?", si con esto se hubiera referido a un templo de piedra, difícilmente el siguiente versículo 50 diría lo siguiente: "Mas ellos no entendieron las palabras que les habló." Ya que el templo valía oficialmente como "casa de Dios", y Jesús solamente habría repetido, lo que de todos modos pensaban todos los creyentes. Por que dice entonces "ellos no entendieron las palabras". Incluso el evangelista Lucas no estaba conciente, que el joven Jesús pensaba en una cosa totalmente distinta. Y con mucha probabilidad se refirió a su corazón, donde estaba unido a Dios, como lo enseñó también posteriormente. En esta posición también pudo enfrentarse a los sacerdotes de aquel entonces. Y el tema se hizo actual nuevamente poco antes de su ejecución, cuando "testigos" lo inculpan: "Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y en tres días reedificarlo" (Mateo 26, 61). Nuevamente la pregunta: ¿Qué es el "templo de Dios"? En el evangelio de Juan, da la respuesta a esta pregunta dice literalmente: "Mas él hablaba del templo de su cuerpo" (Mateo 2, 21). Luego Dios vive en él y quiere permanecer allí. Y así lo transmite por ejemplo, más tarde, Pablo para todos los cristianos, cuando escribe: "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?" (Destacado por la redacción) (1ª Corintios 3, 16). Pero los hombres de la iglesia creen, por lo menos, en la cita de Jesús de Isaías 56, 7. "Mi casa es casa de oración; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones" (por ejemplo en Lucas 19, 46), encontrar un argumento, olvidando todas las demás citas bíblicas, para justificar las ostentosas iglesias.
Aquí se trata de la comercialización de animales, para posteriores sacrificios en el templo de Jerusalén. Pero la palabra profética citada por Jesús está ligada a un contexto totalmente diferente. Detrás de esto se encuentra la visión de una casa de oración en el monte de Zion, donde muchos pueblos y "paganos" están unidos en la oración (por ejemplo Isaías 2, 1-5). Esta debería ser una gran sala arreglada en forma práctica.
Donde Isaías tampoco menciona un majestuoso templo con culto, arte, oro y pompa. Y en especial, nada de que se debe masacrar a pueblos extraños y robarles sus tesoros, como lo promovió, por ejemplo, la iglesia católica-romana donde los indígenas o incas. Cuyo oro fue fundido y cubre, por ejemplo, hoy el espléndido altar de la iglesia católica en Sevilla y otras iglesias más. Sin embargo la suntuosidad ni su brutal obtención, tiene que ver algo con Dios o Jesús. De este modo Esteban seguidor de Jesús cita al profeta Isaías con las palabras: "El Altísimo no habita en templos hechos a mano, como dice el profeta (Isaías 66, 1 -2): ´El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis?` dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo? ¿No hizo mi mano todas estas cosas?" (Hechos 7, 48-51) Nosotros mismos, es decir, nuestros cuerpos, son los "templos del espíritu Santo", respectivamente, los templos de Dios, como dice Pablo, en concordancia con Jesús, en su primera epístola a los corintios, e incluso se repite (según 3, 16 y nuevamente en 6, 15-19). Y así también Jesús dice en forma simple: "El reino de Dios está en vosotros" (Lucas 17, 21), lo que por las iglesias, para enmascarar, es traducido más a su gusto con "entre vosotros". Pero el griego "en", del texto original griego, en primera línea significa "en o dentro".
Resumiendo se podría decir quizás: Hermosos y sencillos cuartos de rezar, para todos los hombres de buen voluntad, donde se puede entrar perfectamente en el templo de su propio interior – esto fue los que los profetas del antiguo testamento y Jesús de Nazaret aprobaban, pero no magnificas construcciones humanas, que sólo fueron erigidos supuestamente en honor de Dios, pero en realidad si en honor al ego humano, por ejemplo el propietario obispal, quién, por ejemplo, vejaba hasta la muerte a cientos de esclavos o siervos por una fastuosa iglesia.
Y "Dios habla en el lugar de trabajo; en el metro; en el bosque" así ya escribí yo, como alumno de 18 años, media año antes del comienzo de mis estudios teológicos evangélicos. A la sazón, si agregué, que Él también podía hablar en una iglesia. Pues como futuro pastor, para mi era previsible, que más temprano o más tarde iba a dar mi primer sermón en una de estas casas. Y así comencé entonces a arreglármelas con la tradición eclesial.
Como alternativa, la iglesia ofrece el ostensorio, este recipiente de exposición, en el cual el sacerdote, por ejemplo, en la procesión Corpus Cristi lleva delante de si una hostia "consagrada" y con esto, según el precepto católico, el cuerpo del hijo de Dios.
También esta joven, pasó por los molinos eclesiales y comenzó con el estudio de teología católico. Posteriormente se salió de la iglesia y con esto se acordaba de esta vivencia juvenil, donde aún había seguido a su fina apreciación, antes de que le fuera inculcado, por "vigilantes de de la enseñanza eclesiástica", el conocimiento eclesial intelectual. Desde el punto de vista de ella "se abusa gravemente de la confianza de los desprevenidos jóvenes".
Después de haber dado la espalda a la iglesia ya hace algunos años, con sorpresa me di cuenta, que ya como alumno en parte había pensado sobre esto como lo hago ahora. También tuve que reconocer, que yo en todos estos años, como estudiante de teología y como teólogo tuve que caminar por muchos desvíos, para poder seguir perteneciendo a la iglesia. Con esto, gracias a Dios, no me había abandonado mi capacidad natural de racionamiento y un saludable espíritu rebelde. Y después de mi salida de la iglesia pude ser un seguidor de Dios sin condicionamientos previos y limitaciones y tener la libertad de poder seguir a mi conciencia.
Oraciones del corazón y no sacramentosQue es lo que se ha tratado de hacer, como estudiante de teología o más tarde como teólogo y pastor, para poner en concordancia lo encontrado en la iglesia con la conciencia y su propia convicción. Un buen método parecía ser, darle un sentido simbólico a todos los actos eclesiásticos, independiente de sus sentidos o despropósitos. Esto naturalmente, debía concordar más o menos, con las ofertas interpretativas en los libros de enseñanza. Se iba a conferencias sobre "sacramentos" y sobre "ritos y rituales", y posteriormente uno mismo mangoneaba en esto con fuerza: este cirio en el altar está por la "luz de Dios en el mundo"; el vino de la cena por la sangre de Jesús "quien, por lo demás intercedió por nosotros hasta la última gota de sangre"; la palada de tierra en la tumba "por lo transitorio de la existencia"; la argolla de matrimonio quizás por la fidelidad (en caso necesario una segundo, tercera o cuarta vez); el agua bautismal por "la purificación del renacimiento"; la imposición de manos por parte del pastor por la "cercanía de Dios" y muchas otras cosas más, que es posible encontrar de esta ú otra manera, también donde los antiguos romanos, griegos y el antiguo Egipto.
En los llamados cultos de misterio, por ejemplo, existían rituales de misas con cenas, vestimentas especiales, altares, agua bendita y ministrantes, con campanadas y arrodillamientos y naturalmente existían templos con una cierta pompa. También hubo santos y veneraciones a santos, existió la devoción a la gran diosa madre, de los cual posteriormente se desarrollo la devoción a María. Hubo reliquias y días especiales de celebraciones de los santos, respectivamente, semidioses; hubo peregrinaciones y lugares de peregrinación; procesiones, hubo sacramentos como el bautismo o la última unción y todo esto tenía una determinada significancía, como más tarde también en las iglesias. ¿Pero, para que todos estos rituales y ceremonias? ¿No es más fácil y directo llegar a Dios sin todo esto?
La luz de Dios también alumbra a través de las velas en mi sala, y para traer algo de luz al mundo, primero debe haber luz en mi interior. Entonces aprendo, hacer actuar a Dios a través mía. ¿Pero cual es la importancia de todo esto? Por ejemplo, poner orden en su vida, lo que puede sorprender a muchos en esta relación. Ya que el espíritu de Dios también es un espíritu de transparencia y de rectitud. De esta manera procuro más orden en mis pensamientos y también en mi hogar. Entonces yo no me distraigo tanto y me concentro más en Dios y en mi y mi entorno. Yo también practico comer y beber en forma más lenta, estando solo, o en familia o con amigos, y tomo conciencia, como Dios nos puede alimentar y dar de beber por intermedio de la madre tierra, si la cuidamos y preservamos. La hostia y el sorbo del cáliz de la cena (sólo para los protestantes) me lo puedo ahorrar. Igualmente las visitas a los cementerios no aportan nada, pues las almas hacen tiempo han abandonado sus cuerpos muertos y siguen su camina en el más allá - ¿Entonces para que todo este culto de los cementerios con cuerpos en descomposición? Sólo un culto de muertos acostumbra un culto de cementerios. Y si un pastor extiende de su mano bendecidora en mi dirección, es bien renumerado con el impuesto a la religión [sólo válido en los países de habla alemana y que todos sus ciudadanos deben pagar] o incluso por el estado, sobre lo cual advertía el profeta Miqueas cuando exclamó: "sacerdotes enseñan por precio" (3, 11). Los buenos amigos nos abrazan gratis y su ayuda no está atada a los impuestos a la religión. Y matrimonios y relaciones de parejas no necesitan la bendición de la iglesia, si no a un varón y o a una mujer con carácter, si ha de resultar. Y para una linda fiesta se necesita un poco de fantasía y creatividad, pero a ninguna iglesia ni a ningún sacerdote como maestro de ceremonias. Y el que deja bautizar a sus niños, actúa en contra de la voluntad de Jesús, ya que éste enseña "primero enseñad" respectivamente "haced discípulos" y entonces bautizad. Sobre una especia de cristianización forzada de lactantes sin su consentimiento no habló Jesús. Ni hablar de rociar a los recién nacidos con agua, de fórmulas bautismales o trajes de bautismo.
Estas prácticas provienen de las antiguas "religiones de misterios" paganas, al igual como existen hoy en día en muchos cultos mantenidos más o menos en secreto y practicas ceremoniales en los cultos o grupos más diversos.
Naturalmente uno se puede acostumbrar a muchas cosas, y los católicos deben acostumbrarse o muchas otras cosas más, que los más bien parcos protestantes, donde sólo quedaron restos de los cultos ceremoniosos del antiguo paganismo. Ya no hay tabernáculos, rosarios, sudario de Verónica, no hay primera comunión, no hay una última unción, no hay un calendario de santos, no hay coloridos trajes sacerdotales, (sólo talares negros), ninguna mitra – el gorro de los obispos de forma de cabeza de pescado, que fueron copiados del diospez Dagon babilónico – ni una sola reliquia.
Si la hostia proviene del tabernáculo católico o del recipiente de hostias evangélico, si se reza en rosario y se recita el catecismo luterano. ¿Qué tiene que ver lo uno y lo otro con Dios? Más bien nos aleja de Dios. ¿Por qué? Uno se ata a las costumbres y fórmulas verbales de una religión exteriorizada, en vez de encontrarse con Dios en el templo propio, en su propio interior, donde Dios quiere estar bien cerca de nosotros. Ya que nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo. También es el vehiculo terrenal, para nuestra alma inmortal, que a su vez está unida en su interior con Dios, respectivamente, con el Espíritu Santo. Nosotros nos encontramos constantemente en este templo y podemos en cada momento tomar contacto con Dios mediante una oración hablada desde el corazón y nosotros, no necesitamos pisar templos exteriores y ninguna iglesia o arrodillarnos frente a un altar, si no únicamente delante del espíritu de Dios, que se ha arraigado en todo lo viviente.
Que en cada altar católico valedero debe haber empotrada una reliquia o una parte de una reliquia, como pastor evangélico no lo sabía, a pesar de que como invitado evangélico participaba allí en servicios divinos ecuménicos. Y si sólo, para dos altares está disponible un hueso de "san" Bruno, simplemente mediante una sierra se corta un pedazo de este hueso, y problema solucionado a la católica – una historia verdadera del año 2001. La reliquia – también un símbolo para la cual en cada caso individual, se puede encontrar un apropiado significado. Cuatro iglesias católicas (Charroux, Clulombs, Puy en Francia, San Juan en Roma) afirman por ejemplo, estar en la posición del prepucio de Jesús y se burlan con esto del hombre de Nazaret, quién entregó su vida por los hombres – pero no en el sentido eclesial, si no en forma
practica e inmediata.Uno puede llegar a sentirse mal con estas y muchas otras reliquias, y quizás con esto se le pasa el resto de la gana de ser miembro eclesiástico.
El frío horro de la suntuosidadJesús, el Cristo, enseña a los hombres un dios amante, al cual se le puede llamar "Padre". Él no les enseña la veneración de huesos o de partes de cadáveres desecados y semi putrefactos, como lo hace la iglesia católica (ver www.jubeljahr2000.de/reliquien.html [No disponible en español]). El "Padre" de Jesús le da su aliento a todo lo viviente, y también en la Biblia dice, este Dios "es espíritu" (2ª Corintios 3, 17), y: "El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu" (Juan 3, 8). ¿Pero en frente a esto, que es una religión, en la cual partes de los cuerpos de fallecidos tienen una importancia tan central como en la iglesia católica? ¿Se trata de un culto de muertos? Y "¿que son entonces estas iglesias si no son las criptas y los mausoleos de Dios?" Escribe ya en el siglo 19, el filósofo Friedrich Nietzsche, en su obra Die fröhliche Wissenschaft (La ciencia alegre).
Muerto sólo estaría este Dios eclesial, y un esplendor de su esplendor cadavérico cubre también a sensibles asistentes eclesiales. La gélida pompa de estos monumentos de piedra, en las cuales muchas personas desamparadas y buscadoras, que caminan de un lado a otro, las deprime. Obispos y "santos" del pasado, fueron allí esculpidos en mármol, piedra ú hormigón o incluso su brutalidad sangrienta cubierta con oro. Y así amenazan hasta hoy, petrificados y con el índice levantado, a los creyentes. Hoy estas figuras pertenecen a los tesoros de arte del mundo occidental, ¿Pero quienes fueron estas personas, que alguna vez vivían dentro de estos cuerpos? En relación a casi todos estos dignatarios, se puede preguntar: ¿Cuántos cadáveres tiene éste en su conciencia? ¿Y cuantos, aquel? ¿Y: Sobre cuantos huesos fue erigido este trono obispal? ¿Cuánta sangre hay pegada en la silla de aquellos?
Hay que saber sumar muy bien, también números grandes. Ya que millones de personas solo en Europa llegaron a ser víctimas de la manía de la fe católica y evangélica, y muchos de los perpetradores todavía son honrados hoy como antes en las iglesias. Y como antaño los papas, eminencias (= cardenales) y excelencias (= obispos) se atribuyen la reivindicación, ser los intermediadotes de vida y muerte y los únicos en ofrecer el camino hacia Dios. Mientras que no son más que los intermediarios de la muerte. Eternamente sea condenado quien, conociendo el camino de la iglesia se desvía de este camino, así la manía de ellos. Por todos los tiempos sufrirá terribles martirios infernales, por siempre y siempre, un terror ininterrumpido, sin esperanza de un final, torturado por toda la eternidad – esta es el mensaje amenazante de la iglesia, que se esconde detrás de una máscara de una "buena nueva". Ningún arrepentimiento ni ninguna vuelta ya serán escuchados, ningún lloriquear ya sería posible, para regresar al regazo de la "gran madre" iglesia, la - al igual que la gran prostituta del Apocalipsis – que cortejaba a casi todos los potentados y que exigía de todos los gobernantes de los pueblos la pena de muerte, para personas que se atrevían a pensar en forma independiente.
En una conversación entre conocidos de repente cae la frase: "Tú también vas a para en la hoguera", y por un momento todo queda en silencio … Y quien aún siente ese antiguo miedo, estar expuesto a este poder, del cual el historiador Karlheinz Deschner escribe: "Después de preocuparme intensivamente, con la historia del cristianismo, no conozco en la antigüedad, medioevo y en los tiempos nuevos… ninguna organización del mundo, que durante tanto tiempo y en forma tan continuada este cargada con crímenes tan horrendos" (en: Die beleidigte Kirche, [La iglesia ofendida] Freiburg 1986, pág. 42 f.).
Y aún no ha terminado. Ya que ahora como antes "la pretensión de exclusividad bíblicamente fundada" de las iglesias "estar constantemente listo para dar el salto, para encender nuevamente las hogueras", como escribe el filósofo Karl Jaspers (Der philosophische Glaube [La fe filosófica], 9ª edición, Múnich 1988, pág. 73). Mas aquel que tenga este deseo y estaría siempre dispuesto, volver hacer esto – hoy en día tiene las manos atadas.
¿Pero que son ya las hogueras? La condena eterna sería mucho peor que cualquier muerte por tortura por larga y cruel esta sea, así la enseñanza de la iglesia, cuando hablan en forma clara, y como auditor uno no se deja convencer con grandilocuencias mitigantes. Aún cuando ya no existen actualmente hogueras eclesiales: El terror y el dolor, según la creencia de la iglesia, sólo es aplazado para el tiempo después de la muerte. La atroz obra de las eminencias tiene un largo aliento, pero cada cristiano eclesial debe reflexionar, si realmente quiere seguir esperando, para salirse de este sistema de horror, de amenazas de condena y con consuelos escenificados sin contenidos. En especial en base a sus dudas o convicciones discrepantes, ya hace tiempo pertenece, para los "señores de la iglesia" a los eternamente condenados (ver: www.theologe.de/test.htm).
Miedo y fascinación yacen muy cerca en las iglesias. ¡Imagínese, Usted se encuentra frente a una de estas iglesias de piedra! Usted, por ejemplo, mira hacia arriba a la catedral de Colonia o la catedral de la ciudad de Ulm (Alemania) o Usted se encuentra frente al macizo bastión del domo de Bamberg (Alemania). O usted se encuentra sentado en una catedral. Y Usted ve: Grande e imponente es el esplendor. Vacío y frío es ese esplendor. Una herencia del pasado monstruoso, que pesa toneladas, en medio del ruido mundano del presente. Todas las personas, de vez en cuando ansían el silencio, y algunos se dirigen por esta razón a las iglesias, pero aquel que no encuentra esta calma dentro en si mismo, tampoco la encontrará en las iglesias. Y menos aún en estas horrorosas cámaras de reliquias, de huesos hermosamente adornados y huesitos y los restos de carne desecada – a pesar de la distancia hacia la actividad febril de las ciudades. Tenebrosa y engañosa es la quietud de las iglesias. Y muchas cosas, que allí suceden en primer plano, pueden ser no visibles ni audibles.
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Posteriormente cuando yo entré en esta iglesia, como persona "sin poderes mediales", gracias a Dios, no pude ver ni escuchar ningún alma; pero que ellas puedan estar alrededor mío, me lo puedo imaginar fácilmente. Quizás entre ellas también se pueden encontrar víctimas que fueron muchas veces torturadas y asesinadas brutalmente por la iglesia, que han llegado, para buscar entre los muros fríos a sus perpetradores. ¿Y si ya sólo en esta catedral existen tantas almas, como será entonces en muchas otras catedrales?
No hay que creer todo esto. Sin embargo desde entonces presiento, de donde quizás proviene este estremecimiento, que siempre me da como feligrés y que se intercambia con un grito de reclamo, por favor entre en estos muros y en las recámaras, para llegar allí quizás al conocimiento del los "misterios divinos". Y sólo me parece, que estos bloques de piedra han sobrevivido todo esto, de lo que sucedió alrededor de ellos durante siglos. Pero la sangre de las víctimas de la iglesia aún está pegada invisiblemente en las piedras, y aún fluye invisible entre las bancas de las iglesias, y acaso en sus finas sensaciones se pueden notar. ¿Cómo habló Jesús de Nazaret? "Os digo que si éstos [mis discípulos] callaran, las piedras clamarían" (Lucas 19, 40). Y finalmente: Vendrá el tiempo, cuando no quedará piedra sobre piedra.
La llamada de reclamo de la iglesia tiene muchas melodías. ¿Quien no ha escuchado los sonidos armónicos de la música eclesial? ¿El impetuoso sonido de los órganos, los cantos de los coros y la música de las orquestas o la suave voz de un niño? Mucho de esto puede tocar nuestros corazones "Nun danket alle Gott" (Ahora agradeced todo a Dios) suena de cientos de voces o "Großer Gott, wir loben dich" (Gran Dios, nosotros te alabamos). Y el sonido y la fuerza de la música y el ambiente solemne, pueden llegar hasta nuestras almas, y la iglesia siempre hizo uso de esto en su favor.
Lo siguiente escribe el historiador Karlheinz Deschner: "Le ejecución de los "herejes", que generalmente se realizaba en un día de fiesta, lo transformó la católica en un espectáculo de su ilimitado poder. Mensajeros especiales invitaban al pueblo, y se cobraba altos precios para ventanas y se le daba a todo que traía un trozo de madera, para la hoguera, una completa indulgencia. Y al camino de la ejecución a la victima se le colocaba muchas veces una toca de payazo, era pellizcado con tenazas al rojo y algunas veces también se le cortaba la mano derecha. Sólo en casos excepcionales al condenado se le ahorcaba misericordiosamente antes de se quemado. Mientras el "herético", según la dirección del viento, se ahogaba o se quemaba lentamente, los católicos allí reunidos cantaban la canción de alabanza ´Großer Gott, wir loben Dich`" [Gran Dios, te alabamos] (Abermals krähte der Hahn [El gallo cantó de nuevo], edición de bolsillo, 3ª edición 1996, pág. 548). "Y para que las canción de alabanza no fuese irritada por la agonía de los discrepantes, se les colocaba una especia de frenillo en la boca, para evitar sus gritos, de manera que no se oía nada, si no, la casi agradable crepitación de las llamas y las letanías de los curas" (Deschner, Historia criminal del cristianismo, tomo 7, pág. 260).
Esta es la tradición, y esta tradición aún no está muerta. Un horror cubre también a estas populares melodías.
Si en tiempos del antiguo testamento, se mataban a millones de animales, para supuestamente "calmar" la ira de Dios, así en el tiempo del nuevo testamento se matan a millones de personas en los templos y en las plazas frente a las catedrales – siempre en el nombre de Dios. A los animales se les sigue torturando y matando en la actualidad con la bendición de la iglesia, y se matan muchos más de los que se puede devorar y a continuación se subvenciona la eliminación de los cadáveres sobrantes. De esta manera sucedió y sucede, lo que se puede describir con las palabras de catecismo católico: "El Antiguo Testamento prepara el Nuevo mientras que éste da cumplimiento al Antiguo" (Nº 140). Y todo aquello que sucedió y aún se encuentra en los huesos de los vivos y de los muertos, hace de las catedrales un lugar de penumbras fantasmales a la luz del día. ¿Y que miedos mortales, podría tener una persona solitaria allí? Y los amplios espacios abiertos, frente a las catedrales, en los cuales miles de personas inocentes, fueron entregadas a los verdugos, son como obstáculos que hay que sobrepasar, para poder escaparse de las fauces de la iglesia.
En vista de los bestiales asesinatos de pacíficos musulmanes, conciudadanos judíos y libre pensadores o que se separaron del propio retablo, de parte de los cruzados eclesiales; en vista de las insuperables torturas y métodos de ejecución de la inquisición eclesiástica (ver Die Foltermethoden der Inquisition [no disponible en español]), en vista de los genocidios y de la quema de las brujas a nivel mundial y en vista de la bestialidad frente a los animales hasta el presente, las crueldades del antiguo testamento parecen ser más bien preensayos. Nunca los responsables de estos crímenes eclesiales se han arrepentido seriamente – a pesar de las tibias concesiones papales –, ni hablar de una reposición (ver http://www.theologe.de/mea-culpa_papa_juan-pablo-II.htm). Y las crueldades más recientes, llegan hasta el siglo 20. Así, por ejemplo, aproximadamente 750 000 serbios ortodoxos fueron asesinados, por el régimen fascista-católico Utasha, en Croacia, durante la segunda guerra mundial. Régimen que fue apoyado por el papa en Roma, mientras que, a lo contrario de esto, el movimiento Cetrnik serbio ortodoxo perpetró masacres a croatas. Y durante la dictadura militar en Argentina, los líderes de la iglesia católica le daban consejos a los militares, como podían eliminar a los enemigos del régimen, sin llamar mayormente la atención. Y el fervor de los cantos en los círculos de los perpetradores, hoy como antes es seductor y peligroso al mismo tiempo.
Por momentos las iglesias también, aparentemente parecen ofrecer amparo a las personas, que allí buscan protección. ¿Pero uno se puede sentir protegido en un lugar como este? En Ruanda en África, a fines del siglo 20, jerarcas católicos vierten bencina sobre personas de la tribu de los Tutsi y les prenden fuego o los trituran con bulldozers. El pasado vuelve a penetra en el presente por estremecedores momentos, para luego atrincherarse detrás de los bastiones de los muros de las iglesias – hasta que nuevamente vuelva suceder algo. Y en Nueva York, en Maniatan, en el invierno del 2001 se quema la catedral de St.-John-The-Divine, una de los edificios más suntuosos y grandes del mundo. Y si se quiere, esto se puede ver, quizás como un símbolo por lo que hasta ahora no a sido aún expiado, lo que las iglesias le han hecho a otros durante siglos y que más temprano o tarde, según el principio de la causa y efecto recae sobre estos mismos.
En las revelaciones de Juan, último libro de la Biblia, dice sobre la "prostituta de Babilona": "Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas" (Revelaciones 18, 4). La "prostituta Babilonia" diversamente fue interpretada como la iglesia mundana del los tiempos finales, que está empeñada, de acostarse con todos los poderosos del mundo, por ejemplo, para justificar religiosamente el deseo por las guerras o la imposición de sus reivindicaciones de poder. "Los reyes de la tierra han fornicado con ella", dice el verso 3, y por esto han recompensado a la iglesia con riquezas, prestigio y privilegios. En Alemania, Austria y Suiza, se habla también de una "relación prostituida" entre iglesia y estado.
La palabra "salid de ella, pueblo mío" puede ser traducida hoy día en forma mas acertada con "abandonadla, pueblo mío". Y la razón, para esto la da también el visionario Juan: "para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas". Los crímenes de la iglesia aún están en gran medida no purgados, ni reparados, y cada hoja, que aún cuelga del árbol del crimen (por ejemplo, por una membresía), también será afectado, cuando brote la siembra del horror y habrá llegado el tiempo de la cosecha. Ya Pablo, escribió en la Biblia: "No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará" (Gálatas 6, 7) – en esta vida, en el más allá o en una próxima reencarnación, si se tiene fe en una reencarnación. Y esto también vale para los responsables de las iglesias – con o sin sacramentos o cultos.
En algunos países de la Tierra la hoja ya se ha dado vuelta. Incursionaban las iglesias allí a la fuerza, en los siglos pasados, y los conquistadores eclesiales, por ejemplo, mediante las cruzadas, causaban sometimientos y genocidios. Entonces hoy se escucha muchas veces que ahora son perseguidos los cristianos eclesiales - muchas veces por personas pobres que en masa se pasaban a los grupos violentas del Islam.
De que también existan grupos eclesiásticos individuales, que se entienden como "Iglesia de los pobres", no nos debe engañar: Ambas instituciones, la católica como la evangélica, reciben anualmente miles de millones en subvenciones estatales, a pesar de que, solo en Alemania disponen de una fortuna de 501,9 mil millones de Euros (revista "Der Spiegel" Nº 49/2001). Sus representantes predican, sin embargo, desde los púlpitos las palabras de Jesús: "No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen" (Mateo 6, 19).
En la revista Der Spiegel se puede seguir leyendo sobre las iglesias en Alemania: Sus gastos para el personal, atención espiritual y buenas obras, cubren las iglesia no con sus fortunas, si no, en especial con las entradas corrientes. Solo 17 mil millones de marcos alemanes, ingresan anualmente por los impuestos a la religión … y otros 19,1 mil millones de marcos obtienen de fuentes estatales… Además el estado renuncia a 20 mil millones de entradas, por eximiciones de impuestos para las iglesias" (Nº 49/2001). En esta cantidad aún no están contenidos los millones para la administración de hospitales de las iglesias, hogares de ancianos, escuelas y jardines infantiles, que en parte (los jardines infantiles) son financiados por el estado en un 80 hasta 100%. ¿De donde provienen entonces todas estas "buenas obras"? (ver www.stop-kirchensubventionen.de [detened las subvenciones estatales])
En un tiempo, en el cual cada vez más estados de la Tierra se encuentran amenazados de una bancarrota económica y pierden cada vez mas influencies a consorcios y bancos trasnacionales, podría ser de ayuda el siguiente eslogan: "Señor ministro de finanzas, por favor ahorre, pero en la parte correcta". ¿Por qué la mayoría de los sueldos de los obispos son cancelados por el estado, además los sueldos de los "dignatarios", vicarios, canónigos, secretarios obispales, educadores de los seminarios juveniles católicos y de los consejeros superiores evangélicos? ¿Por qué aún la iglesia es indemnizada, año tras año con millones de Euros por expropiaciones del año 1803 (cuando fueron abolidos los ducados eclesiales), a pesar de que el "daño" ya fue x veces compensado? Además: Lo que las iglesias habían perdido en aquellos tiempos, los había adquirido en gran parte en forma fraudulenta. ¿Y desde cuando son indemnizados los ladrones cuando el botín en parte era recuperado?
Por si acaso los políticos aún necesitan algo más de tiempo, para llegar a esta convicción, entonces uno mismo puede adelantarse con un buen ejemplo y salirse. Con los impuestos que uno se ahorra, por fin se podría hacer, lo que una considera correcto y no tiene que financiar cosas por las cuales deciden los jerarcas de las iglesias.
Empero la iglesias en Alemania publicitan, que los impuestos a la religión, posteriormente se pueden deducir del impuesto sobre la renta, lo que al estado le cuesta otros 6,8 mil millones de marcos (revista "Der Spiegel" N° 49/2001). ¿Pero porqué no abandonar de inmediato y totalmente la iglesia y no pagar impuestos? Jesús nunca hablo de un impuesto eclesiástico.
Un gran número de miembros de las iglesias ya se han despedido de la institución iglesia retirándose de ellas, pero la minoría sospechan, que allí se sigue reclamando una especia de "exigencia de propiedad" de sus almas.
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Aquí se intenta relacionar a "Dios" para con la iglesia. Pero el pacto consolidado en la iglesia, del cual habla aquí el obispo, no tiene ninguna relación con Dios.
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Esto naturalmente sería del agrado de los ancianos en el Vaticano, si se quisiera ver más en sus palabras que sólo viñetas de parlamentos. La mayoría de los ex miembros ya no se dejan intimidar de esta manera, y consideran su anterior membresía y todo lo que se relaciona con esto, como finalizado por siempre. Además pueden, considerar con la conciencia limpia como nulo, el ser considerados como "católicos" por la increíble arrogancia de la iglesia.
De la involuntaria cristianización hacia la libertadUna institución como esa, que según su auto entendimiento, no admite una finalización de la "afiliación corporativa", se desenmascara a si misma, ya que lo que aquí se le exige a los miembros reclutados, sin ser preguntados, mediante el bautismo de lactantes, desde el punto de vista mundano es simplemente una coacción e inconstitucional. En esta relación, también una mirada a las técnicas psicológicas de la iglesia, son reveladoras. Matrimonios católicos, según el derecho canónico y bajo amenazas de castigos eclesiales, son "obligados", a bautizar a sus lactantes (Can. 867). De lo contrario, también su salvación estaría en peligro ¿No es esto un brutal intento de esclavizar a personas espiritualmente? La membresía mediante el bautismo de infantes lleva consigo las características de una moderna cristianización forzada e infringe el derecho del individuo, de determinar por si mismo, a que organización se quiere asociar y a cual no. ¿Pero quién está detrás de estas enseñanzas? ¿No es acaso la "antigua serpiente" que pudo traer sangre durante siglos sobre la humanidad? Y que en nuestros tiempos sólo a regañadientes se arrastró dentro de las democracias, donde trata de imponer su pretensión de poderío, principalmente mediante actos de violencia espirituales, ya que el estado nos está tan a su disposición como antes.
Incluso los nonatos y los niños no "planificados" son reclamados por la iglesia: Un católico, puede casarse, por ejemplo, con un "evangélico", si promete, abogar, que eventuales niños se hagan católicos. Y un profesor católico de religión, sin esta promesa no obtiene el permiso para enseñar, sin el cual ni siquiera puede ser contratado por el estado (PS: Las iglesias además se dejan pagar por parte del estado, por las clases confesionales de religión con aprox. 2,5 mil millones de Euros).
Si entonces ha nacido un niño, parece no existir nada más importante que una acción de parte de la iglesia lo más rápido posible. Así por ejemplo, la iglesia ha inventado el instrumento del "bautismo de emergencia", para dar a entender, que niños fallecidos no bautizados, supuestamente no lograrían obtener la eterna contemplación de Dios, y que vivirían, por todos los tiempos en una especie de infierno más atenuado. El infante sólo no tendría que sufrir penas de pecados, ya que en su corta estadía de vida no tuvo la oportunidad de revelarse contra los mandamientos de Dios. La iglesia, en este caso, parte del concepto, que ya el lactante está gravado con "el pecado grave" del "pecado original", y que "todas las almas que abandonan la vida en estado pecaminoso grave", según la enseñanza de la iglesia deben ir a la eterna condenación.
Al respecto en el libro oficial de la enseñanza católico de Neuner-Roos, La fe de la iglesia, sobre el infierno dice: "El infierno existe para las almas, que sólo estaban afectados con el pecado original [o sea, lactantes y niños pequeños], con la pérdida de la contemplación de Dios" (Neuner-Roos, Der Glaube der Kirche, pág. 530). Literalmente esta sentencia Nº 926 oficial dice: "Las almas de aquellos que fallecieron en pecado mortal o sólo en pecado original, desciende de inmediato al infierno, pero reciben castigos desiguales" (pag. 554; ver más en El Teólogo Nº 18 – La fe de la Iglesia).
Según comunicados más recientes del año 2007, que a pesar de esto, la iglesia cree en un "camino de salvación" (ver http://www.theologe.de/los-sacramentos-de-la-iglesia.htm, 2.9.2.), casi no se puede expresar con palabras, los métodos de intimidación y de violación espiritual, que se ejerció y se sigue ejerciendo sobre las personas. Esto puede ser expresamente confirmado, por aquellos que han sufrido bajo este terrible "envenenamiento de Dios" (ver el libro Gottesvergiftung de Tilman Moser). Y si a los católicos forzados, posteriormente después largas luchas espirituales, logran salirse de la iglesia, entonces esto sería parte de los "pecados mortales", cuya consecuencia sería la eterna condenación (esta vez incluye los tortuosos castigos). Esto es enseñanza valedera de la iglesia, aún cuando el canciller del obispo de la ciudad de Innsbruck se cuida de exponer esto en una carta a un crítico contemporáneo.
Para volver a decirlo en forma más clara: Las enseñanzas eclesiales sobre este tema son absolutas bobadas y sólo sirven, para mantener a las personas en dependencia mediante el miedo y sentimientos de culpabilidad. Mientras tanto cada vez más honrados buscadores de Dios se despiden de la iglesia con sus ademanes amenazadores y sus turbias ofertas de salvación, y ellos primero lo hacen internamente. Lo que muchas veces les ayuda es la certeza que Dios es un dios de la libertad y no atado a una instancia eclesial. El paso definitivo sería más temprano o más tarde sólo una consecuencia lógica, pero muchos aún ponderan, si la permanencia en la iglesia quizás podría ser la parte más atrayente. Interiormente se podría creer lo que se quiere y esto nadie lo puede impedir. El que piensa así, subestima la situación. También una pequeña puerta trasera le da la posibilidad a la iglesia, llegar alguna vez, meter la mano con su largo brazo, y con esto no se debe mirar a los sucesos del mundo material. La iglesia también valora juntar las almas en el más allá y seguir guiándolas en su sentido, sea lo que sea que uno se puede imaginar sobre esto. De todos modos uno sigue perteneciendo a ella, una hoja de un árbol de asesinatos y crímenes, sea cual sea la explicación se haya confeccionado uno para esto.
¡Entonces no hay que temer a la salida! Dios está en el funcionario que ejecuta la salida el retiro con usted y Él está en la primera persona con la cual usted se encuentra después de haberse retirado de la iglesia. Tal como se ha encontrado siempre con Usted y en todas las personas. El está en el colega del trabajo; en el compañero; en el niño y en el adulto mayor, él está en los simpáticos y en los antipáticos, en el amigo y en el supuesto enemigo. Él se encuentra con Usted, también en cada animal: En el ternero, que es golpeado en el matadero y que llora frente a los cortes mortales; o en el gato, que se ha acomodado en su ventana. Él respira en el elefante en África, en el canguro en Australia y en el cerdo salvaje en Alemania.
Y esto también significa: El que mata a un animal – sea por la razón que sea – mata vida de proveniente de Dios y con esto se hace antagonista de la vida proveniente de Dios. Pero la iglesia constantemente inventó nuevas excepciones, que permiten la matanza de personas y animales, y ella bendice las herramientas asesinas, si se aplican en el lado "correcto".
Siempre han existido personas, que se han comprometido exteriormente con las enseñanzas y cultos de las iglesias. Pero entonces, normalmente también uno se queda bloqueado interiormente. Y a la inversa, aquellos que se han salido de la iglesia, muchas veces hablan de un sentimiento de liberación interior, como nunca la han experimentado antes en esta forma. Es como si uno se libera de repente de una carga enorme y que la vida terrenal ha llegado a un nuevo punto de partida. Ahora la vida se puede continuar sin una atadura eclesial.
Puede llegar a ser un camino hacia el corazón de Dios, a Dios en la vida interior, cuyo paso a veces ya se había recorrido como cristino eclesiástico. Y varios honrados buscadores de Dios pueden atestiguar: Que exteriorizaciones impiden, encontrar el camino hacia Dios, y un camino honrado hacia Dios, más temprano o tarde lleva a la salida de la iglesia.
Y recién cuando uno se libera de los dogmas y las rígidas formas, de ritos y cultos, con la ayuda de Dios se puede llegar de a poco a su interior, en su verdadero ser.
El viento que cantaEl primer paso a ello, podría ser, tomar algo más de distancia del ruido mundano y no absorber todo este flujo de información que le llega a uno. Ya que sus células cerebrales están atiborrabas con ideas que no quieren terminar nunca, muchas veces esta en las condiciones desconectarse y percatarse, que por ejemplo una planta de interiores o un arbusto en el antejardín le podrían decir algo; o la bandada de pájaros que sobrevuela durante el viaje lugar de trabajo.
Nuestros cinco sentidos son las antenas del mundo material, que nos rodea y el que la da curso libre, este pronto es manejado por ellos y en algún momento puede que no esté completamente en sus cabales. Aquel que comienza a observar con atención sus percepciones y no entregarse a todos los estímulos, este puede advertir, que es posible una percepción más fina, y que alrededor nuestro suceden más cosas, que aquello que los sentidos prosaicos reflejan. Y de esta experiencia se trata la última parte de este artículo.
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Que las ballenas, en cuyo honor se celebraban fiestas, eran cazadas y matadas, muestra que el mundo de los esquimales tampoco era sano, si bien, no se tenían allí las alternativas para una alimentación vegetariana y la oferta de alimentos como en la mayoría de los otros países. Y se tenía el conocimiento de las profundidades del alma en la cual se tiene otra concepción.
¿Y que brotaría en nuestro ánimo, si por un tiempo se silenciarían los sentidos exteriores? A lo mejor no nuevas hermosas canciones, si no, simplemente aquello que anteriormente se había acumulado en nuestra alma y lo que está activo en este momento y con lo que nos mueve nuestro subconsciente. En esto puedo no cambiar nada, si mediante una concentrada y profunda respiración conciente, se logra que las numerosas ideas, que antes recorrían nuestro cerebro, decaigan y aprender mejor la habilidad del silencio.
Sin embargo, mediante el cambio del ritmo corporal y el silencio de los pensamientos, al fin y al cabo, siempre tocamos a una puerta, que por lo demás nos estaría cerrada. Si sabemos y creemos que en lo más íntimo de nuestra alma vive Dios, entonces a lo mejor, también nos podemos imaginar, que real mente existe un maravilloso son en nuestra alma. Este sonido, empero, sólo se puede comunicar, cuando hayamos liberado de todo lastre, nuestros actos, palabras, pensamientos, sentimientos y sensaciones, que se enfilan en contra de la vida – contra nuestros semejantes, contra la creación y contra nosotros mismos. Y esto es posible en forma muy práctica, por ejemplo, aprendemos a ponernos en el lugar de los demás y arrepentirnos, perdonamos y pedimos perdón y ya no realizamos más el comportamiento erróneo. Por ende un pensamiento malo contra nuestro semejante se dirige finalmente contra nosotros mismos. Ya que acumulamos los pensamientos en nuestra alma y no en el alma del prójimo.
Un proverbio dice "Mientras más lejos uno sale a pasear, tanto menos se escucha" lo que significa que no es necesario ir allí o allá, no escuchar ahí, para oír lo que importa. Tampoco es necesario que haya silencio alrededor de nosotros, como en el relato sobre los esquimales. La calma exterior es sólo un medio exterior, cuando nuestros nervios sobre reaccionan. También lo podemos hacer en medio del trajín diario. Sólo depende si podemos poner en recepción nuestros sentidos interiores. Para esto puede ayudar, tomar conciencia que Dios está en todo lo que nos rodea. En cada persona, en nuestros amigos cuadrúpedos, en cada hierba. E incluso en el motor automóvil, un producto del hombre industrializado respira Dios aún cuando con la intensidad como en el hombre, en un animal o una planta. Pero para escuchar, no importa mayormente el frente a frente, si no, depende principalmente de nosotros mismos, y nuestra disposición y capacidad, para entender el idioma de nuestro entorno. Aquí también es determinante nuestra postura. Caminar, estar de pié o sentado en forma erguida, respectivamente, nos movemos equilibradamente y no en forma agitada, entonces nuestra "antena receptora" esta derecha y recibimos mas y en forma más clara, que con una antena chueca, si, como por ejemplo nos sentamos flojamente con las piernas cruzadas en una silla. O nuestra vista: Si la dirigimos principalmente al suelo, más bien comienzan a fluir pensamientos sombríos, diferente cuando miramos de frente hacia delante, viendo lo cercano pero siempre también ensayarnos en la amplitud de miras.
Nosotros y todo lo que nos rodea, viven de hecho sólo, porque el aliento de Dios fluye por todas las cosas. El aliento de Dios también impregna nuestro propio soplo, y lo que percibimos mediante nuestros sentidos externos, no es la esencia real, de aquello que nos rodea. El que quisiera comenzar a buscar esta realidad detrás de las cosas visibles, éste podría practicar para adoptar posturas que gradualmente se unen con la esencia de todas las formas vivientes. Durante un paseo, por ejemplo, con los árboles, los arbustos junto al camino, las praderas, pájaros las nubes en el cielo y muchas otras cosas más. Entonces también se afinan más nuestros cinco sentidos. Y si se quiere, una se puede detener y cerrar los ojos. Nosotros percibimos entonces nuestro entorno aumentadamente, mediante nuestra audición, el susurro del viento, el canto de los grillos, el sonido del arroyo. Y si logramos el silencio de nuestros pensamientos, durante algún tiempo, se amplía nuestra conciencia y experimentamos el susurro del viento quizás como un viento que canta. O la forma de un arbusto nos parece de repente que está pulsando y tomar contornos más vigorosos y al mismo tiempo más amorosos. Y dejamos que la canción del viento fluya dentro de nosotros, al igual como entra el aire, cuando inhalamos. Y simplemente absorbemos las radiaciones de una mata, en nosotros. Y mientras dejamos que esto sucede, a lo mejor percibimos lo que nos quieren decir la canción del viento y la forma de un arbusto. Y llegará a ser la petición en nosotros, de que también frente a nuestros congéneres nos comportamos de manera distinta, por ejemplo, con más paciencia y comprensión.
Dios está en nosotrosAquel que haya vivido esta experiencia de la naturaleza, y aunque sea sólo brevemente, en éste generalmente permanece el anhelo, de llegar a una unión más profunda con Dios, y el sabe que ha encontrada un buen camino. Pero no hay que estar desilusionado, si a pesar de la buena voluntad no se ha llegado a percibir los primeros presagios de Dios en si mismo. Al Dios creador también se le puede hablar como a un buen amigo. Nos podemos dirigir a Dios, así como estamos en el momento y con sentimientos y pensamientos que nos preocupan en ese momento. Las fórmulas de rezos nos parecen muchas veces vacías y con el tiempo cada vez más extrañas. El que aprende a dirigirse a Dios de esta manera, tampoco está solo y cada vez más se independiza de los que pudieran pensar de él y decir sus conciudadanos, ya que Dios está presente. Él nos conoce muy bien. Y Él siempre está allí y disponible en cada momento, para ayudarnos en todas las situaciones de la vida. Él no es el dios de las iglesias con sus insondables misterios y sus castigos infernales, si no el Dios creador, y siempre con buena intención frente a todo y que quiere ayudar a todos, a salir paso a paso de la red de su sufrimiento y su destino, para dejarlo feliz y contento, también en el más allá. ¿Y porque esperar más tiempo, para comenzar con esto?
En este Dios sólo puedo confiar, cuando creo: Dios no es el causante de lo negativo en nuestra vida. Fuimos y somos nosotros mismos, si no en esta vida, entonces en vidas anteriores (ver http://www.theologe.de/reencarnacion.htm). El conocimiento sobre la reencarnación, que es parte del conocimiento original de la humanidad, termina con el teatro de sombras eclesial del "misterio insondable de Dios". Con todo la iglesia maldijo y condenó esto, como maldice y condena, a quién que conoce a la iglesia y que, sin embargo, busca a Dios fuera de los muros de las iglesias. ¿Para que entonces se necesitan estos numerosos teólogos y sacerdotes, si Dios nos encuentra en nosotros mismos y en todas las formas vivientes?
Todos lo pueden probar. De a poco podemos sentir, que las formas vivientes el rededor de nosotros son parte de nosotros, y con esto ya no estamos en condiciones de pelear descorazonadamente, matar a un animal o comer a un animal muerto. O arrancar desconsideradamente o con mala intención a una planta. Ya que aquel que hace esto, desprecia a Dios en la planta, que fue creada para servir al hombre, pero no para ser maltratada por éste. También en cada piedra y grano de arena es Dios, y toda la eternidad ya está adherida y espera a su evolución a formas de vida más elevadas. De esta manera, toda la creación es una amorosa obra pulsante de Dios (Sobre la cual también dice en la Biblia "todo era bueno"), en la cual sólo el hombre interviene de forma perturbadora desde siempre. Con esto en el correr de los eones, ha cambiado al mundo animal, vegetal y mineral, de manera que los animales han adquirido la agresividad de los humanos y acumulados en sus genes. El ladrón original es, sin embargo, en hombre que ha renegado de Dios, quién recorre todo el mundo saqueándolo y que explota todo lo que puede alcanzar, y el que acusa a su Dios, cuando lo toca cosechar, lo que él mismo ha sembrado. Pero esto inalcanzable dios eclesial, sobre el cual el creyente proyecta la maldad humana, no es idéntico al Dios creador, que es igual al Dios que está en nuestro interior.
Si rezamos a ese Dios que vive en nosotros, entonces también cambian nuestros rezos. Ellos entonces, con el tiempo, no son rezos superficiales de ruegos o agradecimientos, para el provecho propio, si no son portados cada vez más y más, por el deseo hacerse uno con el eterno flujo del infinito, que fluye en todo lo viviente. Como respuesta percibimos muchas veces impulsos en nosotros, donde esto aún no es lo divino en nosotros, si no lo que corresponde a nuestro estado de conciencia, lo que todavía pude contener muchos defectos. La conciencia si se amplía cuanto más vivimos según los mandamientos de Dios y el sermón de la montaña de Jesús de Nazaret, entonces los impulsos están cada vez más en contacto con Dios en nosotros y con menos defectos, y de esta manera Dios nos puede ayudar en forma más inmediata. Esta experiencia la pueden obtener todos aquellos que van por este camino.
La alimentación de los sacerdotes
Una mirada a nuestra planeta Tierra, realmente nos muestra un cuadro bastante sombrío. La Tierra, desde el siglo 21 padece de fiebre. La humanidad ha maltratado al planeta, que una vez fue nuestro amigo, especialmente en el siglo 20 en tal medida, que la Tierra ya no lo puede soportar más. Ahora el planeta afiebrado se agita y trata de deshacerse de todo el mal que le fue hecho y que lo enfermó.
Las instituciones iglesia y el mundo occidental cristiano eclesial, por ellas acuñado, de referir la "salvación de Cristo" sólo a los humanos y subyugar a los animales y a la naturaleza para bien o para mal. Y el hombre no puede sobrevivir sin la naturaleza y animales, y menos aún no puede lograr una experiencia divina, si al mismo tiempo tortura y mata a sus demás convivientes de la creación. Se puede "servirse de los animales para el alimento y la confección de vestidos" dice el catecismo católico. Y: "Los experimentos médicos y científicos en animales, si se mantienen en límites razonables, son prácticas moralmente aceptables, pues contribuyen a cuidar o salvar vidas humanas" (Nº 2417).
Pero la miseria y el martirio de nuestros amigos animales, jamás pueden aportar para "sanar y salvar vida humana". "Lo que el hombre siembra esto lo segará". Estas palabra de Pablo, también valen para nuestro relación con los animales, y no se le desea a nadie, que crea recién en esto, después que la siembra haya brotado donde él.
Mucho más se sabría hoy día sobre esto, si los primeros teólogos eclesiásticos, hubiesen incluido en la Biblia, los muchos relatos sobre Jesús y los animales. Pero las fuentes, que revelan esto, que Jesús y los primeros cristianos no se alimentaban de animales, fue suprimido (ver http://www.theologe.de/jesus_primeros-cristianos_amigos-de-los-animales.htm).
En el templo de Jerusalén, millones de animales inocentes fueron sacrificados, supuestamente en honor de Dios, y los profetas judíos advertían en vano, que esto era una "abominación" para Dios, se continuó hasta la destrucción del templo en el año 70 después de Cristo.
Con el final de este templo, también había finalizada allí la función intermediadota de los sacerdotes, empero la iglesia la repuso en sus basílicas y templos de piedra. Sólo los sacrificios de animales se trasladaron hacia fuera, a los mataderos mundanos, los cuales fueron bendecidos pertinentemente. Ya que el dios correspondiente había sido reconciliado, una vez por todas, con el sacrificio de sangre de Jesús, y ya no era necesario "calmarlo" y por consecuencia se podía "sacrificar" a todos los animales en provecho propio, en vez de tener que quemar las mejores presas, para un determinado dios. Y en vez de tener que ceder las mejores partes a los sacerdotes y pastores, simplemente y por las buenas costumbres, se invitan directamente a las autoridades religiosas a comer.
Posiblemente muy pocas personas saben, que para la alimentación de los sacerdotes y pastores, el contribuyente adicionalmente es requerido por los servicios de impuestos. De este modo las autoridades eclesiales en muchas partes disponen de determinadas cantidades de trigo, pescados o vino (las llamadas "ofrendas") que deben ser suministradas a las iglesias por las ciudades o comunas que a veces están próximos a la ruina. A menos que, las comunas pueden liberarse mediante grandes sumas de liberación (aproximadamente 100 veces del monto anual más compensaciones por la inflación), lo que muchas comunas simplemente no pueden hacer. Jesús no quiso todo esto, quién como carpintero se ganaba su sustento. Pero se afirma en la iglesia, hacer todo en el nombre del carpintero de Nazaret, y para esto se le "explota" con toda "la ley". En vez de comerse ahora la carne de los animales de los cultos, ahora se come el "cuerpo de Cristo". Y en vez de derramar ríos de sangre animal, se "representa" la sangre humana de Jesús de Nazaret y en vez de auténtica sangre se usa vino, que en las iglesias evangélicas pueden tomar el pastor y los feligreses, mientras que en la iglesia católica sólo lo bebe el cura en representación de todos.
¿Pero para que todo este esfuerzo y toda esta parafernalia, que se conocen de los cultos a Dionisio, Attis, Mirtras e Isis, donde igualmente "se come" al dios correspondiente, es decir, se incorpora? Jesús con sus apóstoles no comían animales. El ágape era sin cultos ni ceremonias. Pues en cada mordisco de pan, en cada fruta del campo y en cada sorbo de agua o vino se ha unido con Dios y su fuerza, y un sacerdote con sus pretensiones religiosas y su apetito por la carne, sólo habría causado molestias en esta comunidad.
¿Dios creador o Dios eclesial?Hubo momentos en los últimos 2000 años – también en los países de habla alemana – cuando el actual usual trato brutal con la naturaleza y animales, aún no fue algo usual.
Una particularidad fue el año 724, donde se produjo un suceso en Alemania, en Geismar cerca de Kassel, al cual se le dio, en los posteriores relatos históricos, una significancía histórica importante. El enviado del papa y posterior santo eclesial Bonifacio tala a un inmenso roble dedicado al dios nórdico del trueno Donar "protector de la humanidad". No porque necesitaba leña, si no porque las personas, que aún tenían conocimientos sobre lo divino en la naturaleza, los quiso misionar y convencerlos que nada ibas a suceder si sencillamente se cortaba a un árbol "santo". Y aparentemente no sucedió nada y así con el tiempo se siguió cortando árboles y se mataba cada vez a más animales, ya que estos, según la enseñanza de la iglesia no tendrían un alma inmortal (según el doctor de la iglesia Tomás de Aquino), por lo cual en los países influenciados por la iglesia, jurídicamente son considerados como una "cosa" – lo que tuvo consecuencias terribles, por las cuales algún día, las iglesias y todos que actuaron en este sentido serán llamados a rendir cuentas.
Y en una canción infantil sobre Bonifacio, ya los mas pequeños, que muchas veces aún tienen una unión profunda con la naturaleza que los adultos, son llevados al camino católico y evangélico. Para esto se les hace cantar:
"Fue el potente roble Donar, el santo roble dedicado a Dios, santo desde muchos tiempos. Pero Bonifacio amaba solo a Dios, nuestro señor. Por esto no pueden existir dioses en un roble. Él tomo el hacha. Y el roble se cayó con mucho estruendo. Asustados estaban todos, pero Bonifacio dijo: ¡No tengáis miedo! ¡Mirad! Ya no necesitáis dioses para el viento y el tiempo. A esto muchos se dejaron bautizar. Llegaban de todas partes. Todos se hicieron cristianos. Y Bonifacio le agradeció a Dios, así entonces construyó una iglesia con su madera" (traducción libre de: Die Erde ist ein großer Tisch [la Tierra es una gran mesa], texto de Rolf Krenzer, Abakus-Schallplatten 1987).
¿Pero, para qué una iglesia de madera? ¿Y para que posteriormente las innumerables iglesias de piedra? ¿Y porqué la tala de inmensas zonas boscosas, los pulmones verdes de la Tierra? ¿Y porque las bendiciones para los miembros de la iglesia, que autorizan esto? ¿Y para que todas estas bendiciones para innumerables crímenes en este plantea? ¿Para que las hostias, las custodias, los tabernáculos, para qué el agua bendita y las reliquias? ¿Y para que los sacerdotes, obispos, cardenales, eminencias consejeros eclesiales, papas y similares? ¿Para qué los dogmas, los sacramentos, ceremonias, peregrinaciones, talares, altares, podios y muchas otras cosas más?
Todo
esto no lo quiso el Dios creador. U cada cual puede decidir, a quién
quiere seguir, al Dios de la creación o al dios de la iglesia.
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El texto se puede citar como sigue: Revista "Cristianos libres por el Cristo del Sermón de la Montaña", editor Dieter Potzel, edición Nº 1: Dios no vive en iglesias de piedra - Por esto salga usted de ella, usted no está sólo, citado según www.theologe.de/dios_no_vive_en_iglesias_de_piedra.htm, redacción del 14.8.2010 |
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