EL TEÓLOGO
N° 35


Peligrosa enseñanza de la justificación

¿A dónde nos llevó "sólo la fe" en Cristo? ¿A dónde nos llevará?



"Sólo la fe" sería necesaria para la "eterna salvación", así es la enseñanza de la iglesia. Desde la reforma en el siglo 16, esto es enseñado por las iglesias evangélicas, y desde 1999 la iglesia católica concuerda con esto (para mayores detalles ver en el epilogo).

 

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos." (Jesús de Nazaret, Biblia, Evangelio según mateo 7, 21)

 

¿La fe sola? ¿Para qué entonces los diez mandamientos
y el sermón de la montaña?

 

¿Sin embargo si sólo la fe basta, entonces por qué Moisés dió los diez mandamientos a los hebreos? ¿Y por qué Jesús enseñó el sermón de la montaña? ¿Por qué ni Moisés ni Jesús dijeron "sólo la fe basta"? ¿Entonces Pablo, que en una parte de la Biblia habla que el hombre es justificado por la fe (Romanos 3, 28), ha traído esta oferta, la del salvación al hombre? ¿O más tarde, especialmente por Martín Lutero que siempre habla de esto? ¿Y quién falsificó algo esta parte bíblica de Pablo, de manera que en las Biblias de Lutero actuales dicen, que el hombre "sólo se justifica por la fe"? La palabra "sólo" no aparece en el texto original de Pablo. Lutero la añadió a su traducción.

 

¿Jesús se ha cargado con todos los pecados?

¿Entonces por qué la humanidad se lo hace tan difícil?

 

"Jesús se ha cargado con todos los pecados" enseñan constantemente las iglesias. "Cree también y tus pecados te serán quitados" ¿Entonces si Jesús cargó con todos los pecados por qué los hombres cargan con tanta dificultad sus pecados? ¿Por qué cada vez se enferma más, se vive  mas infelizmente y con mas violencia? ¿Si Jesús se ha cargado con todo lo negativo? Los matrimonios se separan, en la economía rigen la envidia y la corrupción, cada vez más personas se atacan con pensamientos, palabras y actos, y muchos países son bombardeados. Si Jesús ha cargado con todos los pecados, al menos los creyentes deberían estar libres de ellos y esparcir paz y felicidad en la tierra. Pero mirando a nuestro mundo y a la cristiandad se puede observar: Que el caso es lo contrario ¿Entonces qué trajo esta enseñanza, de que la fe es suficiente? La historia de la iglesia y la situación de la humanidad y la tierra lo muestran ahora.

 

"Mirad, yo lo hago todo nuevo"

¿Por el seguimiento de Jesús, o por la catástrofe climática?

 

En la Biblia, a la cual se refieren las iglesias, también se lee: "He aquí, yo hago nuevas todas las cosas" (Apocalipsis 21, 5) ¿Cómo ha de suceder esto? ¿Haciendo que los hombres sean seguidores del Jesús de Nazaret, realizanndo paso a paso lo que el enseñó? ¿O por la fe sola? Jesús enseñó a los hombres cómo diferenciar a los profetas de Dios, y los hombres sabios de los lobos: "Por sus frutos los conoceréis" (Mateo 7, 16). La primera posibilidad que el seguimiento a Jesús de Nazaret paso a paso, de seguro llevará a una renovación. ¿Pero que frutos tiene la segunda posibilidad "solo por la fe"? Los frutos de esta creencia eclesiástica se hicieron evidentes en los últimos siglos, o se manifestarán. La cristiandad es la religión líder en este planeta, que por su influencia, muchas religiones empeoraron. Ninguna religión ha bendecido tantas guerras en los frentes de ambos lados. Y además por ejemplo, sufren en nuestros tiempos los animales y la naturaleza como nunca antes en la historia del desarrollo de nuestra tierra y de las personas. A ellos, a la cristiandad se le dió el encargo: "llenad la tierra y subyugadla" (Génesis 1, 28) ¿Y como fue puesto en práctica este encargo? A una velocidad como nunca antes, se extinguen las especies de animales, y toda la "creación" clama por la liberación de sus torturadores, el ser humano, y clama por la renovación. ¿Y de qué manera aún podría suceder esto? ¿Quisiera el creyente, por lo menos en esta aguda situación, aprender de comunicar con la madre tierra y todas sus formas vivientes y elementos, de manera que por ejemplo, sienta el sufrimiento de los animales que son matados para el consumo de carne o que en nombre de una aparente salud para el hombre, son terriblemente torturados? ¿Y quisiera el creyente de esta manera, cambiar también su comportamiento? ¿O, "todo será nuevo" por el cambio climático que está desembocando hacia una catástrofe climática sin precedentes, porque el creyente maltrata brutalmente a la tierra y sus criaturas, en vez de cuidarla y protegerla? ¿Llegará el momento en que el planeta tierra se "limpiará" de los creyentes y también de los otros, porque ya no puede soportar su violencia? ¿Se "renovará todo" así? El futuro pronto lo mostrará.

 

¿La salvación es posible? La parábola del lago y del charco

 

El sistema inmunológico de los animales y de las plantas de la tierra, se debilitan cada vez más, y a los seres humanos les sucede lo mismo. Por esto las enfermedades aumentan a nivel mundial. Muchas veces sería un "misterio de Dios" quién y cuando alguien enferma, así lo dicen las iglesias. Y también en esta situación sería valedero, "sólo la fe te salva". O: "Cree con fuerza, así a lo mejor sanarás". O si nada sirve: "La última unción, entonces todo saldrá bien".

 

Para esto una parábola: Un lago se transformó en un charco. Se ve que casi no tiene un desagüe y casi tampoco un afluente. Si se esta parado frente al charco y se dice: "Límpiate lago, para que nuevamente puedan haber peces en ti" – ¿el lago se purificará? ¿O tenemos que hacer algo, construir un afluente y un desagüe, de manera que el lago se clarifique y que los peces pueden estar nuevamente en su elemento, en agua clara y oxigenada? Y muchos dicen: "Estoy enfermo. Yo creo en Dios, Él me sanará". Pero si alguien sólo cree, entonces no sabe qué es lo que le produjo la enfermedad. Si estamos atentos recibimos muchos avisos que nos podrían llevar a la causa: Palabras del médico, pero también conversaciones con nuestros semejantes o de sucesos de nuestro diario vivir, que nos podrían servir como experiencia. Jesús de Nazaret dijo a sus contemporáneos, como pueden mantenerse sanos después de una sanación: "Mira has sido sanado, ve y no peques más" (por ejemplo Juan 5, 14). Sin embargo, si alguien no aprovecha su día y no observa y purifica lo que hoy debería reconocer y poner en orden de su comportamiento erróneo, éste se transforma nuevamente en un charco. Casi no le llegan energías positivas de vida y casi tampoco no elimina energías negativas. Aquel que sólo cree, no encuentra las causas que le han puesto en una determinada vivencia y tampoco lo puede cambiar. Y así su vida, se parece al charco, que casi no tiene un afluente ni tampoco un desagüe. Y creyendo, el hombre se consume (La parábola es extraída del libro El mensaje dado desde el infinito, Editorial Das Wort; Marktheidenfeld, y representada aquí en forma pertinente).

 

Ningún pastor puede absolver los pecados

 

Entonces los creyentes van a menudo al pastor o al sacerdote, y allí muchos también solicitan el perdón de sus pecados. Y entonces el clérigo dice: "¿Crees tú que yo te puedo otorgar el perdón en nombre de Dios?" Esto, el pastor  no lo puede hacer. Pero el cristiano nuevamente debe creer esto y responde con un "si". Pero Jesús jamás enseñó el perdón mediante la confesión con pastores y sacerdotes. En cambio Él dijo: "Reconcíliate primero con tu herman, con tu hermana" (Mateo 5, 24). Para esto no es necesaria una "confesión sacramental". Esto solo confunde al "pecador". Esto debe ser resuelto directamente por los afectados. Se reconcilia la persona o conscientemente va dando el primer paso hacia su prójimo, entonces con el tiempo él se libera y lo nota en su alma y también en su cuerpo. Ya no tiene que soportar muchas cargas. Y no tiene que "creer", lo que no le aporta nada y lo que de todos modos, no es cierto. Así por ejemplo, la presunción de que las palabras de indulgencia de los pastores o sacerdotes sería aparentemente el perdón de Dios, lo que ambas grandes iglesias tratan de hacerles creer a sus feligreses.

 

"La fe sola basta" – La iglesia ha construído todo un edificio alrededor de esta creencia (ver epílogo) y sin embargo todo está construido de antemano, sobre la arena.

 

¡Pero compare usted mismo! Lea en el lado izquierdo algunos pensamientos al respecto, como debería bastar "solo la fe". Ya que la "salvación" enseñada por las iglesias  no está relacionada con una acción, aquí es denominada como "fe pasiva". Y léase a la derecha lo que le podría ayudar a una persona, de forma práctica: "Fe activa", que crece de la confianza en un Dios creador y amante respectivamente, de seguir paso a paso al gran maestro de la humanidad, Jesús de Nazaret.

 

La "sola fe" basta –
La fe pasiva

La fe activa –
Pasos en el seguimiento de Jesús de Nazaret

 
1) Martín Lutero y la enseñanza de la iglesia, imputan por principio a los hombres, cuando estos quieren hacer algún bien con el que se quieren "vanagloriar" (ver al respecto, por ejemplo, el conocido manifiesto de Lutero: Von der Freiheit eines Christenmenschen [De la libertad de un cristiano]). Con esto se proyectan muchas veces, la altivez espiritual de teólogos y modernos escribas a otras personas. Sobre los teólogos Jesús de Nazaret ya lo dijo en su época, "hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres" (Mateo 23, 5).
 

 
Jesús dijo: "Cualquiera que oye estas palabras y las realiza, le compararé a un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca" (Mateo 7, 24). Con esto enseñó a sus seguidores, a no exponer sus actos: "Evitad hacer las buenas obras delante de los hombres, para que ellos os vean; de otra manera no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos" (Mateo 6, 1).


2) La iglesia enseña que Jesús, en la cruz del Gólgota habría cargado con todos los pecados de los hombres y por todos los tiempos, y que sólo es necesario aceptar este "regalo de gracia" con la fe ¡Entonces, por qué a los creyentes les es tan difícil cargar sus pecados? Aquí hay algo que no funciona. ¿Y si Jesús hubiera cargado con todos los pecados, por qué los creyentes siguen pecando? Aquí hay algo que no funciona.
 


Jesús el Cristo, se ha hecho responsable para que todos los humanos encuentren el camino de regreso hacia Dios. Por esto enseñó el sermón de la montaña y les mostró a los hombres la más alta meta, que describió una vez como sigue: "Sed perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos, es perfecto" (Mateo 5, 48).


3) Si sólo bastara la fe, entonces no serían necesarias ni las iglesias de piedra, las llamadas "casas de Dios", ni tampoco los pastores ni los curas, tampoco los sacramentos (Como el bautismo y la santa cena). Entonces la fe sola bastaría. ¿Y entonces para qué las suntuosas "casas de Dios", de piedra con costosos órganos y cálices de oro? ¿Y para qué toda esta parafernalia con sacramentos, misas y ceremonias, etc.? ¿Si sólo bastara la fe? Por esto la pregunta. ¿Se quiere influenciar a Dios con esto, para que éste haga lo que los creyentes quieren de ÉL?
¿Y si fuese así, quien escucharía un intento de influir como éste? ¿"Dios" ú otra fuerza?
 


Cristianos originarios en el seguimiento de Jesús de Nazaret, preguntan según la voluntad de Dios. Jesús de Nazaret enseñó: "No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos" (Mateo 7, 21).

¿Y en qué consiste esta voluntad? Esto se lo explica Jesús a un escriba, quien le había preguntado: "Maestro, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?" (Lucas 10, 25) Su respuesta: "Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo", tal como ya lo enseña el antiguo testamento. Y Jesús continúa: "Haz esto y vivirás". O sea, no "sólo la fe". Y tampoco una iglesia, ni sacerdotes, ni sacramentos …
 

 
4) La iglesia católica enseña como una aparente "infalible verdad": "Aquel que negare, cada cristiano …, debe asistir cada año por lo menos, por la pascua a la comunión, según la prescripción de la santa madre iglesia, éste sea excluido (= eternamente condenado)" (Neuner/Roos, La fe de la iglesia, enseñanza Nº 585). 

 

 
Jesús de Nazaret no enseñó visitar una iglesia, ni tampoco tomar la "comunión", ni hablar de una exclusión de la "salvación". Y menos aún, para alguien que en el día de su resurrección  ni en algún otro momento, no ingiere una hostia. La fe activa no necesita una hostia. Por el contrario y si quiere, con cada comida en memoria de Cristo y en la fuerza de Dios, ingerir los alimentos con agradecimiento. Y a ser posible los alimentos que gustosamente le regala la naturaleza, como dice originalmente en la crónica de la creación (Génesis 1, 29). La carne de animales asesinados,  no debe comerse y por lo tanto no pertenecen al plato (ver El Teólogo N° 7). Ya que lleva la muerte en si. Nuestro cuerpo ha de ser  el "templo" de la vida respectivamente, el es el "templo del Espíritu Santo" (ver también 1era de Corintios 3, 16). Por lo cual tampoco son necesarias las iglesias externas. Y: "El reino de Dios está en vosotros" (Lucas 17, 21; traducción literal).
 


5) Las personas enferman cada vez más. También los accidentes, aumentan. La iglesia enseña que ella no sabe, por qué aparentemente Dios permite en unas personas tanta enfermedad y necesidad, mientras que a otras personas les permite, supuestamente una vida hermosa. Todo esto serían los "misterios de Dios". Martín Lutero enseñaba la pregunta, del por qué  una desgracia sería una "impugnación" del "Diablo" (Tischreden, Luther Deutsch, N° 672).
 


La fe activa es el camino a la salud, felicidad y vitalidad. Con la pregunta del "por qué" de una situación determinada de la vida, el creyente activo quiere saber qué es lo que sucedió. Ya que no existen las casualidades. La pregunta del "por qué" lleva al autoreconocimiento. Si hay un comportamiento erróneo, entonces el "por qué" nos lleva a la raíz de este comportamiento. Entonces el creyente activo pide por el arrepentimiento, con lo cual se puede pedir honradamente, por un perdón. Por otro lado, éste mismo perdona si alguien se hizo culpable con él. Si hay algo por arreglar, lo reparará y no volverá a cometer lo negativo reconocido, cuyas raíces ha encontrado y purificado. Así paso a paso, vuelve la felicidad y la alegría de vivir, y el alma sana. Y si es bueno para el alma, entonces el cuerpo también puede sanar. Todo esto es según la voluntad de Dios, que no tiene secretos frente a los seres khumanos.


6) Las iglesias enseñan el "Sacramento" de la confesión. El creyente pasivo confiesa sus pecados al pastor o al cura. Y éste pronuncia entonces la tal llamada "absolución"  la supuesta "remisión" de los pecados confesados. Pero todo esto no sirve absolutamente para nada y mantiene al creyente fatalmente en una falsa seguridad. Ya que un sacerdote jamás puede absolver los pecados, tampoco lo puede hacer un obispo o el papa. Aquel que no pone en orden su comportamiento erróneo con el afectado en forma directa, a pesar de la "absolución" recibida sigue estando cargado con sus pecados. Incluso cuando clama a todos los santos y hace que muchas personas recen por él. Esto no serviría de nada.
 


Jesús de Nazaret, Pablo y casi todos los escritos del antiguo testamento enseñan, que cada cual, que comete una injusticia con otro, sufrirá algún día lo mismo. A menos que se reconcilie a tiempo con su prójimo, y éste le perdona. Entonces esto no es necesario sufrirlo. Esto es la gran chance en la escuela de la vida de la Tierra. Esta relación la explica Jesús con un ejemplo del diario vivir. Él dice: "Ponte de acuerdo con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez al alguacil, y seas echado en la cárcel. De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante" (Mateo 5, 25-26).


7) Las iglesias enseñan, el hombre sería débil y por causa de un "pecado original" e incluso "malo desde su juventud". Por esto siempre volverá a "pecar", pero podría constantemente cargar sus pecados a Jesús. Pero aquel que no lo hace esto, supuestamente más tarde será eternamente condenado. Pero esta necedad del "pecado original" y de la "eterna condena", la idearon teólogos eclesiales espiritualmente enfermos. Y también la supuesta posibilidad de sortear esta "condena", simplemente cargando los "pecados" a Jesús, lo idearon cerebros humanos.

Naturalmente se puede preguntar, porqué. Una base para esto sería: Los pasivamente creyentes no quieren cargar con la responsabilidad de sus pecados ellos mismos, y no quieren responder por sus efectos. Aquel que habría cargado sus pecados a Jesús, para este valdría: "Uno se encuentra frente a Dios, como si no se hubiera jamás pecado" (El predicador protestante Billy Graham, Una generación descubre a Jesús, Witten 1982, pág. 105). Esta manera de pensar es típica para la fe pasiva. Jesús no habló de esto.

 


Incluso en la Biblia, que para las iglesias vale como la "palabra de Dios", dice inequívocamente: "No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará" (Gálatas 6, 7). La cosecha de una siembra ocurre aquí, en el más allá o en una próxima encarnación. Este conocimiento originario de la humanidad también la enseñó Jesús de Nazaret. Pero fue sacado de las tradiciones por las iglesias, pero se encuentra en los "apócrifos" (= escrituras ocultas) fuera de la Biblia (ver El Teólogo Nº 2).

Frente a la "burla" a Dios esta la creencia, que el hombre sólo necesita traspasar su siembra a Jesús, entonces no tendría la necesidad de cosecharla – si el creyere que esto también fuese así.


Ya que cada ser humano es un "templo del Espíritu Santo", puede depositar su comportamiento erróneo sobre su "altar interior" y encomendar allí a Jesús, para la transformación. Cristo es entonces la fuerza redentora de apoyo y dinámica, que le ayuda al creyente activo, que este "pecado" le afecte cada vez menos. En vez de esto le llega fuerza en aumento, de manera que puede "depurar" también las raíces de sus errores y estos, después de un determinado tiempo, pueden estar totalmente disueltos.

 


8)
Las iglesias enseñan, hace 2000 Cristo habría dicho y hecho todo, y esto por una vez y por siempre, y en esto hay que creer. Pero esto también significa: Hoy podría callar. Y así se le "exalta" en consecuencia como un Dios ante todo silencioso: Por ejemplo como niño indefenso en el pesebre o como ejecutado en la cruz. Lo principal, Él ya no habla y no objeta la enseñanza de la iglesia.


Cristianos con un fe activa se sienten guiados por el Dios hablante. Ellos no creen, que Dios, respectivamente Cristo no ha abandonado a la humanidad actual y mantener silencio frente a las candentes cuestiones de nuestros tiempos. Y así como hubo profetas antes de Cristo, también hubo profetas después de Cristo, lo que también está anunciado en la Biblia (Juan 16, 16; 1era de Corintios 12, 28). Desde entonces muchos profetas perdieron sus vidas en las hogueras de la iglesia, y también en nuestros tiempos la iglesia, ridiculiza la palabra profética y denigra a los hombres de fe activa. Pues, como una vez a Jesús de Nazaret, así también hoy los profetas elevan sus voces contra los teólogos eclesiales, quienes llevan a los humanos al error y les quitan la chance de su vida terrenal, que consistiría, alcanzar la felicidad y el "cielo" de a poco en si, mediante la fe activa desde adentro.

Ya a los teólogos de su tiempo Jesús los increpó: "¡Ay de vosotros, escribas!" (Mateo 23) ¿Sería distinto hoy?
 


9)
Las iglesias enseñan que nadie necesita esforzarse por su "salvación". Cada uno será "justificado" tal como es. Una pastora una vez predicó en una manera típica para esto: "Un héroe es aquel, quién hace lo que puede" (Las bases se encuentran en la redacción). Esto lo podría referir cada uno a si mismo, sin importar como se comporta. Ya que cada uno puede decir: "Yo hago lo que puedo". Más no sería necesario. Nadie, tendría que cambiar entonces, para llegar posteriormente al "cielo" eclesial. Según la enseñanza de Martín Lutero, lo que fue también adoptado posteriormente por las iglesias luteranas, el hombre nada puede hacer, pues es pasivo como una cabalgadura. "Si Dios lo esta montando, quiere e irá, donde Dios quiere Si es Satanás que lo monta, quiere e irá, donde Satanás quiere. Y el ni tiene la libertad de decisión de ir donde algún jinete o buscarlo, si no, los jinetes mismos se pelean por sujetarlo y poseerlo" (Vom geknechteten Willen [De la voluntad subyugada], edición de Weimar de las escrituras de Lutero, tomo 18,  pág. 635).
 


Al contrario de la fe pasiva eclesial, el creyente activo se fía de la palabra de Jesús: "
Pidan, y se les dará; busquen, y hallan; llamen, y se les abrirá" (Mateo 7, 7). Este mensaje es simple y llano y dice: cada cual que busca honradamente la comunicación con el Dios creador, a éste, el Supremo da dos o más pasos hacia encuentro con él. El amor de Dios es la fuerza mayor que los poderes de la oscuridad – distinto como en las enseñanzas eclesiales, donde al final la mayoría de la humanidad es torturada eternamente con dolores infernales, sin que el Dios eclesial pueda o quiere hacer algo positivo para estas personas. Ya solo éste aspecto de su enseñanza contiene el desenmascaramiento de las iglesias. ¿Pues quién quisiera un creación separada por toda la eternidad, en salvos por un lado y condenados que sufren terriblemente por otro lado? (ver El Teólogo Nº 19)

La verdadera busca de Dios, a veces necesita esfuerzo, ya que el hombre debe buscar en forma activa. Cada uno, en esto, es amado por Dios tal como es en este momento. Pero no necesita seguir siendo así como es. Pero Dios no obliga a nadie, no lo fuerza como un "jinete" en una cabalgadura (ver izquierda). Él creó al hombre como hijos de la libertad y a cada uno le da la libertad.
 


10)
Martín Lutero enseñaba: "¡Peca con valor, pero cree más valientemente!" (Carta a Philipp Melanchthon del 1.8.1521, edición de Weimar de los escritos de Lutero, tomo 20, Nº 424) Entonces, mientras más grave el pecado, tanto más grande debería ser la fe, que alguien debería desarrollar.
 


Jesús le decía a las personas sanadas: "Ve y no peques más" (Juan 5, 14; 8, 11).
De una "valiente fe" no habló, si no Él enseñó: "Por sus frutos los conocerán. … Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos" (Mateo 7, 16-17). Y: "En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros" (Juan 13, 35).
 


11)
Martín Lutero también enseñaba, que de la fe también forma parte, que ella contradice al entendimiento y que no sería comprensible. Mientras más grande la contradicción a la percepción natural, tanto más grande la fe: El reformador literalmente: "Para que a la fe le sea dado espacio, es necesario, que todo lo que se cree, esté oculto … De esta manera Dios oculta su eterna bondad y misericordia bajo eterna ira, la justicia bajo la injusticia. Este es el grado máximo de la fe, creer que, aquel [Dios] fuese bondadoso, qué salva a tan pocos y condena a tantos" (Vom geknechteten Willen, edición de Weimar de los escritos de Lutero, tomo 18, pág. 632).

Y también el conocido líder de la iglesia católica Tertuliano enseñaba: "Credo, quia absurdum" (= Yo creo, porqué es absurdo).
 


Sin embargo Dios nos dio entendimiento, también para que lo usemos
. La fe activa es lógica y no contradice al entendimiento.

Nadie, sin embargo, puede demostrar a otro que Dios existe y que es un Dios bondadoso y compasivo. Pero cada uno se lo puede demostrara a si mismo. La fe, para el individuo es sólo un primer paso. Con esto Dios no se oculta delante de los humanos, si no, habla por muchas bocas: De un prójimo, de una planta y también de un animal. También en una determinada situación de la vida habla Dios. Él es en todo lo negativo, lo positivo. Él es en cada problema la solución. En cada dolor el alivio y el guía hacia la salida, de la aflicción y miseria.

Y si a mi prójima la hago un bien, entonces la alegría interna, que yo siento con esto, es la respuesta de Dios en mi alma.
 


12)
La iglesia católica enseña como verdad "infalible": "El que no aceptare toda la total tradición de la iglesia, tanto escrita  como no escrita, este sea excluido" [= eternamente condenado] (Neuner-Roos, La fe de la iglesia, enseñanza Nº 85). O sea: Todos los dogmas y enseñanzas de la iglesia simplemente deben ser aceptados. Entonces una sería "salvo".
 


El Dios creador no ha concebido ningún sistema de credos, que 
semejante a una concepción mundial totalitaria – debe ser aceptado por todos sin excepción. Para sus justificaciones, en cambio vale: "Para aquel que lo puede concebir, que lo conciba (de lo cual también hablo Jesús en Mateo 19, 12), y el que lo quiere dejar, que lo deje." Después de la muerte no existe sólo "negro" y "blanco", si no cada uno cosecha los frutos de su vida terrenal. Y en la vida terrenal vale: "Todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo" (Mateo 18, 18). Es decir: Todas las ataduras y dependencias que el hombre quiere retener, también lo van a mantener pendiente en el más allá. De las carga que el hombre se desliga en la escuela de la vida en la tierra, con la ayuda de Cristo, esto tampoco le pesará en el más allá – Depende entonces de la fe activa, con la cual se pueden reconocer las raíces de su comportamiento erróneo y resolverlo.
 


13)
La iglesia enseña, que no es necesario una experiencia de Dios. Y Martín Lutero incluso enseña, que la fe es lo contrario a la comprensión. Así por ejemplo escribe: "Ya que Él [Dios] no puede ser comprendido ahora, se da el espacio para el ejercicio de la fe … y de manera, mientras Dios mata, es ejercitada la fe de la vida en la muerte" (Vom geknechteten Willen [De la voluntad subyugada], edición de Weimar de las escrituras de Lutero, tomo 3, pág. 75). Lutero había exigido sangrientas masacres para los campesinos, que también fueron realizados. 70.000-100.000 campesinos perdieron la vida en el año 1525; también muchos que no habían participado en la rebelión.
 


Dios, para el creyente activo, no es un dios asesino y condenador. Él tampoco no le da a ninguna autoridad un derecho de hacer guerras y matar en su nombre. En conflictos, Jesús enseña en su predica de la montaña:
"¿Por qué miras la astilla que está en el ojo de tu hermano, y dejas de ver la viga que está en tu propio ojo?" (Mateo 7, 3) "Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces podrás ver bien para sacar la astilla del ojo de tu hermano" (V. 5). Y: "Así que, todas las cosas que quieran que los hombres hagan con ustedes, así también ustedes hagan con ellos" (V. 12). O formulado de otra manera: "Lo que no quieres que te hagan a ti, esto tampoco hazlo a otros". Esto también vale para los políticos en su servicio.

 


14)
La iglesia enseña que el hombre, de todos modos, no puede erigir el "reino de la paz", prometido por los profetas y por Jesús, en la tierra. Los creyentes deben esperar hasta que Dios intervenga lo haga él mismo.

En base a esta creencia, por ejemplo, habló el obispo evangélico Otto Dibelius, "Incluso el uso de una bomba de hidrógeno, desde el punto de vista cristiano, no sería un asunto tan terrible, ya que todos anhelamos la vida eterna." Si una bomba de este tipo mataría a un millón de personas, así los afectados, respectivamente, los creyentes alcanzarían, "tanto más rápido la vida eterna" (Del año 1957, citado según Manfred Görtemaker, Historia de la República Federal de Alemania, editorial Beck, Munich 1999, pág. 259).

Según esta creencia un día todo será nuevo – por guerra o por una catástrofe natural. El hombre no tendría la capacidad de influenciar activamente en esto. En algún momento, en lugar de eso vendría entonces "Dios" y pondría todo nuevamente en orden. A más tardar esto sería así en el más allá.

Aquel que piensa así, algún día podría poner en juego todo el planeta. Pues "Dios" siempre podría remover las graves consecuencias del comportamiento humano. Y renovarlo todo …
 


El hombre no es capaz ni de crear un mosquito, y se arroga el derecho de poder matar
.

Pues Dios le regala la vida a todos los humanos y a todas las formas vivientes. Él es el aliento en todo lo existente. "Hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos" (Mateo 5, 45). Y así también hacerlo aquellos que creen en Él: No sólo "los queridos, que os quieren." Si no: "Amen a sus enemigos, bendigan a los que les maldicen, hagan bien a los que les aborrecen, y oren por los que les ultrajan y les persiguen, para que sean hijos de su Padre que está en los cielos" (5, 44.46). Para quien es difícil esto, Jesús le promete su ayuda. Y Él también dice: "Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar" (Mateo 10, 28).

Ya los profetas antes de Jesús hablaban de la llegada del venidero reino de paz en la tierra, donde también humano y animal se respetan, y donde, en base de los hombres pacíficos también las "fieras" se hicieron pacíficos. Así una "palabra de Dios" donde Isaías: "Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid ... No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar" (Isaías 11, 6-9).

 


15)
Martín Lutero y la confesión de fe evangélica, válida hasta hoy, enseñan a Dios sólo le agradarían las "buenas obras" de los creyentes. Lutero literalmente: "… si él [el humano] no creyese de antemano y no fuese cristiano, entonces todas sus buenas obras no tendrían valor, si no serían vanidosamente bufonas, pecados condenables" (Von der Freiheit eines Christenmenschen, [De la libertad de un cristiano] edición de las escrituras de Lutero de Weimar, tomo 7). Las obras, así también dice en la confesión de fe evangélica obligatoria, agradan a Dios "solo en los creyentes". Las "obras buenas, sin fe" empero serían "pecado" (Augsburger Konfession [Confesiones de Augsburgo] = CA; XX).

Esto hay que imaginárselo. La iglesia evangélica-luterana, enseña hasta hoy día: Si alguien hace un bien, que no tenga la "verdadera" fe, para éste su actuar es considerado un "pecado". Esto también significa: Según la enseñanza eclesial, sería condenado eternamente aquel que de esta manera hace una obra buena. 

Fundamentalmente:
El que demuestra, que una vida bajo fundamentos éticos-morales es posible sin la iglesia, éste desde siempre ha sido un gran peligro para la iglesia. Si alguien demuestra, que las iglesias y los sacerdotes  no son necesarios, para llevar una vida honesta y buena, entonces esto es el peor ataque a la iglesia y a su enseñanza de le fe pasiva. Por esto, hasta nuestros tiempos son combatidos por la iglesia, especialmente las sociedades cristianas originarias, que le han dado la espalda a la iglesia y que nuevamente se han conectado con Jesús de Nazaret.
 


Jesús no quería una iglesia, ni un intermediador y ningún "representante" de Dios en la Tierra, pues Dios está representado en cada uno de nosotros
. Y además enseñaba: "Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos (y hermanas). Y no llaméis padre vuestro [y en especial no "padre santo"] a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos" (Mateo 23, 8-9).

Jesús no quería una iglesia, ni un intermediador y ningún "representante" de Dios en la Tierra, pues Dios está representado en cada uno de nosotros. Y además enseñaba: "Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos (y hermanas). Y no llaméis padre vuestro [y en especial no "padre santo"] a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos" (Mateo 23, 8-9). 

Por esto, la fe activa tampoco sigue a un guía religioso. Si no para él es certeza: "Cristo está en mi. Cristo está en mi prójimo." Y él aprende paulatinamente, amar a su prójimos como a si mismo.

 

 


Epílogo:

 

Hace casi 500 años valía el enunciado "Solo la fe basta" como eslogan de la reforma evangélica. La iglesia católica-romana, hasta ese momento, en Europa central, se ha desenmascarado notoriamente como no cristiana, por lo cual innumerables buscadores de Dios no veían ninguna otra posibilidad, que bajo peligro de perder la vida, darle la espalda a esta institución y su reivindicación de dominio totalitario, e intentar fuera de la iglesia un nuevo comienzo.

 

Martín Lutero y el ecumenismo hoy

 

Mediante la constelación del destino también en aquellos tiempos, el monje Martín Lutero llegó al centro de la opinión pública. El tenía ideas determinadas de una "reformación" de esta iglesia y en un corto tiempo logro tomar ventaja del ánimo anticatólico reinante en el pueblo. Fue él, quién opuso la consigna "La fe sola", a ese culto, a la pompa y el juego de malabares de la iglesia católica. Para muchos buscadores de Dios parecía ser un profeta enviado por Dios. Pero Martín Lutero no quería hacer muchos cambios. Si bien Jesús había instaurado ninguna iglesia de piedras con sacerdotes, altares y púlpitos, Lutero justamente quería salvar a esta iglesia y volverla hacer más "seria" y con esto liberarla de las peores excrecencias.

 

Pero sus reducidas modificaciones también, para los actuales evangélicos son excesivas. Lo muestra el presente: Los actuales protestantes vuelven a buscar la cercanía del papa. Para esto también renuncian prácticamente a pequeñas conquistas de su "reforma", por ejemplo, callandose en el coloquio "ecuménico". A esto pertenecía el desenmascaramiento de la absolución como una inútil explotación financiera de los ciudadanos o las "reliquias", que Lutero aún los llamaba como inútiles "huesos de perros y caballos" (Schmalkaldische Artikel, II. Teil, Artikel [Artículos de Schmalkalden], parte II, artículo) respectivamente, de los cuales él decía: "Que no son huesos santos, si no, de caballos ú otro cadáver" (Edición de Weimar de los escritos de Lutero, tomo 51, pág. 642). O la tontería de la "santificación o beatificación", que tampoco provienen de Jesús como la indulgencia y las reliquias, lo que se tomó – como muchas otras cosas más – del antiguo politeísmo. Hoy en día los jerarcas evangélicos también dan sus bendiciones cuando, junto a la iglesia católica, esta practica estos cultos. Y cuando Lutero aún aspiraba la abolición del cargo papista "anticristiano" para él, sus sucesores piensan como, quizás ellos también podrían reconocer al papa como su líder y que otra cosa aún tendrían que hacer, para se reconocidos por lo, memos como una "verdadera" iglesia por los jerarcas del Vaticano.

 

Lo que se empeoró más aún con la reforma

 

Martín Lutero en una cierta ocasión pretendió, volver a colocar a "Cristo" en el centro de la iglesia, mientras el papa León X (1513-1521), el contemporáneo de Lutero, quién incluso reconoció: "Cuanto nos ha sido útil y a los nuestros, la fábula de Cristo, es consabido" (H. Kühner, Das Imperium der Päpste [El Imperio de los Papas]. Kirchengeschichte [Historia eclesial], Weltgeschichte [Historia universal], Zeitgeschichte [Historia contemporánea]. Von Petrus bis heute [Desde Pedro hasta hoy], Zürich/Stuttgart 1977, pág. 276). Pero Lutero igualmente engañó a las personas (El Teólogo N° 3 documenta la contradicción entre Lutero y Cristo), y su enseñanza también trajo algunos cambios, que lo empeoró todo. Ya que el "reformador" incorporó sus problemas psicológicos y la imagen negativa que tenía de Dios, a la nueva fe (más al respecto ver en El Teólogo N° 1), esta se puso incluso peor que la antigua y es cultivada así hasta hoy por sus sucesores. Así en la iglesia evangélica, por ejemplo, también se enseña el "deus absconditus", el "Dios escondido", el "lado oscuro de Dios", que supuestamente estaría escondiendo secretamente a los hombres. O se enseña, que ninguna persona tiene libre voluntad, para decidirse por la fe correcta. Y finalmente la sentencia evangélica más conocida: "Sola la fe bastaría", de lo que se trata aquí en esta edición del Teólogo principalmente. Pues el "hombre cristiano" tendría "suficiente con la fe" y estaría "desligado" "ciertamente de todos los mandamientos y leyes" así dice literalmente Lutero en su escrito Von der Freiheit eines Christenmenschen [De la libertad de un cristiano]. Con esto contradice a Jesús de Nazaret, quién siempre habla del "hacer" en su enseñanza, como por ejemplo, según Mateo 7, 12.2; Mateo 19, 18-2; Mateo 21, 28-31; Lucas 10, 25-27 o en muchas otras partes.

 

Martín Lutero con su contradicción frente a Jesús lograr oficialmente, que alguien con el seguimiento de los mandamientos sólo le servía a su prójimo, sin considerar su propia salvación – esta intención la ha presentado, por lo menos, como primer plano. ¿Pero con esto no habrá retirado la traba, para poder transgredir los mandamientos? Realmente ha sacado esta traba comprobadamente, y a ser en una gran medida. Esto primeramente es válido para él, cuando, por ejemplo, exige la ejecución de prostitutas, otros pensantes, esotéricos y los tal llamados "usureros", los judíos que confiesan oficialmente su fe, y muchas otras personas. También aquellos que no apoyan su "enseñanzas de justificación", deberán morir, así el reformador de Wittenberg (ver también El Teólogo N° 3). El clímax de este furia, es la máxima de Lutero. "¡Peca con valor, pero cree con mayor valentía!" De esta manera sus seguidores reducían constantemente los valores y las exigencias ético-morales, de manera que la civilización acuñada por el cristianismo, se encuentra actualmente al borde del abismo: Ella esta altamente armada con un poder explosivo capaz de destruir varias veces la tierra y mediante una despiadada explotación del planeta maniobrada hacia una constante catástrofe climática en aumento. Los animales sufren indescriptiblemente como nunca antes en la historia del desarrollo de la tierra, y les es quitado casi todo espacio vital. Enemistad, envidia, inmodestia dominan a innumerables personas, adulterio y falta de carácter socavan cada vez a más familias y permite sus fracasos.

 

Nada de extraño, que por esto la iglesia espera, que sus creyentes algún día "solo por la fe" son "salvados" de esta vida terrenal y recibidos en el "cielo". Pero ninguna persona, así la enseñanza evangélica, puede hacer algo por si mismo, para creer de esta manera. Esto lo saben la minoría del los miembros de la iglesia, pero esta enseñanza es medular para la "correcta" fe evangélica. Pues esta fe, suficiente por si misma, así la iglesia evangélica, o es regalada por "Dios" o este regalo sería evitado por el "diablo", tal como lo dijo una vez el mismo Martín Lutero. En forma individual nadie puede influenciar esto – una terrible imagen de Dios, que incapacita totalmente al ser humano y finalmente hace terminar en eternos sufrimientos a una gran parte de la humanidad (presumiblemente a la gran mayoría). ¡Que clase de "Dios"! Así por ejemplo el más famoso pastor  protestante del mundo, Billy Graham de los EEUU: "El terror de una guerra atómica en vista de la eternidad – pasa. La ira, que se derramará sobre todos, que rechazan la ofrecida misericordia, piedad y salvación en Cristo, es mucho más terrible" (Billy Graham, Geht unsere Welt ihrem Ende entgegen? [¿Se acerca al fin nuestro mundo?], Neuhausen-Stuttgart 1993, pág. 173).


Frente a esto sería cómodo "solo" para el creyente a la manera correcta evangélica, para el cual valdría: "Se está frenrte a dios, como si nunca se habría cometido algún pecado" (Billy Graham, Eine Generation entdeckt Jesus [Una generación descubre a Jesús], Witten 1982, pág. 105)
.
 

 

Pablo, la "justificación" y los crímenes de la iglesia

 

Debido a que la enseñanza de fe evangélica, que dice "Sola la fe basta", que también le sirve a la iglesia católica, Que como casi ninguna otra organización se ha cargado de culpa, en el correr de la historia, por los incontables crímenes cometidos, el Vaticano ha decidido en el año 1999, aceptar esta enseñanza, también para el catolicismo, entre tanto la iglesia católica no se acerca ni un centímetro a la iglesia evangélica. Y así dice en la Declaración conjunta de la enseñanza  de la justificación las dos grandes confesiones del año 1999:

 

(15) Sólo por gracia mediante la fe en Cristo y su obra salvífica y no por algún mérito nuestro, … recibimos el Espíritu Santo que renueva nuestros corazones, capacitándonos y llamándonos a buenas obras … (22) … Cuando los seres humanos comparten en Cristo por fe, Dios ya no les imputa sus pecados … (25) Juntos confesamos que el pecador es justificado por la fe en la acción salvífica de Dios en Cristo. Por obra del Espíritu Santo en el bautismo, se le concede el don de salvación … (27) El ser humano es justificado mediante el bautismo en cuanto oyente y creyente de la palabra … (31) Juntos confesamos que el ser humano es justificado por la fe en el Evangelio "sin las obras de la Ley" (Romanos 3, 28).

 

Sin embargo ambas iglesias recalcan también en esta oportunidad, que "obras buenas" como "frutos" de la fe, con todo también son importantes, y con esto se pueden referir a Pablo, pero no a Jesús. Y de hecho: de Pablo proviene la frase fundamental de la así llamada enseñanza de la justificación: "Concluimos, pues, que el hombre es justificado (solo) por fe sin las obras de la ley [= leyes del antiguo testamento]" (Romanos 3, 28). Pero él completa: "¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley (V. 31). O en otra parte: "Por las obras de la ley nadie será justificado. Y si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera. Porque si las cosas que destruí [evidentemente Pablo se refiere aquí a la vida "pecaminosa"], las mismas vuelvo a edificar, trasgresor me hago" (Gálatas, 2, 16-18).


Aquí un desprejuiciado buscador de Dios puede notar, como las simples y sencillas palabras de Jesús de Nazaret ("¡Mantén los mandamientos!" respectivamente "habéis oído … pero yo os digo …") ya  fue falsificado por Pablo a una compleja enseñanza de fe (según el eslogan: los mandamientos oficialmente son importantes, pero no necesarios "para la salvación"). Y lo que quiso decir Pablo en cada caso, sobre esto se pelean los teólogos desde hace 2000 años (generalmente a coste del estado) (ver también El Teólogo Nº 5) mientras se increpa contra los mandamientos hasta nuestros días. Y también la declaración en conjunto de ambas iglesias del año 1999 (El texto completo ver aquí
http://es.catholic.net/ecumenismoydialogointerreligioso/790/2648/articulo.php?id=25921),
cuya formulación – nuevamente a costas del estado – se afinó durante años, sólo demuestra, cuan poca claro y complicado era todo este asunto desde el principio. Así tampoco casi ningún cristiano eclesial entiende las detalladas "instrucciones de aplicación" del documento con sus muchos recovecos, con sus constantes "cuando y pero" y sus repetidos "así como también". Para el creyente simple sólo la frase "Solo la fe basta" es  fácil de retener. Y aquí tampoco ayudan páginas y páginas de explicaciones teológicas, intentos de limitaciones y pretextos. Jesús no enseñó esto. Y esta creencia ha llevado al cristianismo y al resto de la humanidad a su actual abismo y no los saca de allí. Al fin y al cabo, Pablo ya sospechaba que su enseñanza de la creencia "justificadora" podría tener terribles consecuencias para la ética de los creyentes (¿es por eso Cristo ministro de pecado?). Y exactamente así sucedió. El historiador Karlheinz Deschner escribe: "Después de ocuparme intensamente de la historia del cristianismo, en la antigüedad, en la edad media y los tiempos modernos, incluyendo de forma especial el siglo XX, no conozco ninguna organización del mundo que se haya cargado de crímenes durante tanto tiempo, de forma tan prolongada y
terrible como la Iglesia cristiana, especialmente la Iglesia católica romana" (Die beleidigte Kirche, Freiburg 1986, pág. 42).

 

Jesús enseñó mantener los mandamientos y la prédica de la montaña

 

Con Dios o la voluntad de Dios el cristianismo eclesial y la enseñanza "La fe sola" de hecho no tiene nada que ver, y aquí tampoco hay un "misterio divino". Puesto que Moisés enseñó los diez mandamientos y Jesús la prédica de la montaña y el mandamiento del amos a Dios y al prójimo, y Jesús dijo al respecto: "Haz esto y vivirás" (Lucas 10, 27).

Así hoy en día se vuelve a juntar cristianos libres, quienes encuentran la salida del abismo eclesial y confiar en un Dios amante, quien no es misterios y tampoco manda a quemar a sus hijos, porque no tiene la "fe correcta" (respectivamente, no ser bautizado por la iglesia), como lo tratan de hacer creer las iglesias a los humanos. Cada día es, para ellos una nueva chance de acreditarse en la fe activa, que significa: Reconoce tus errores arrepiéntete de ello, pide perdón y perdona, repara si hay algo que reparar, hasta donde sea posible y no vuelvas a cometer lo negativo. Con esto experimentan: El que se atiene a los diez mandamientos y la prédica de la montaña, encuentra el camino hacia la felicidad, libertad y salud, como se lo había prometido Jesús a sus apóstoles. Pero aquel que quiere seguir perteneciendo al corral eclesiástico y que quiere ser salvado por "sola la fe", para éste, las palabras del profeta Juan podrían ser una seria advertencia, quién en vista la iglesia temporal, quién escribió: "Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas" (Apocalipsis 18, 4).


 

Links:
  
 El Espíritu Libre
  
Editorial Gabriele La Palabra
 

El texto se puede citar como sigue:

Revista "Der Theologe", editor Dieter Potzel, edición Nº 35, Peligrosa enseñanza de la justificación, Wertheim 2007, citado según www.theologe.de/fe_justificacion_peligrosa.htm, redacción del 9.1.2010

 

 

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